Con el aumento del salario mínimo vital y móvil, la remuneración que reciben los presos por las tareas que realizan en la cárcel pasará a $5.588 desde agosto y $6.060 en enero de 2016.
La jubilación mínima actualmente es de $3.821,33, es decir que la diferencia es del 46 por ciento a favor del recluso.
Desde el Gobierno nacional defendieron la diferencia y esta mañana Aníbal Fernández dijo que se trata de “un universo muy chiquito en función de determinadas labores, que se hacen a modo de resocialización del detenido”.
De esta manera el Servicio Penitenciario Federal aumentó el salario a los presos que alcanza al 75 por ciento de los 10.441 alojados en las 28 cárceles y cuatro complejos penitenciarios del país.
Polémica: los presos ganan más que los jubilados