Delfina Aimino, de 22 años, fue asesinada pocas horas después de la llegada de año nuevo. Su cuerpo fue hallado en un camino rural de Villa María.
Según trascendió, la noche del 31 de diciembre, Delfina brindó con su familia y luego dejó su casa para salir con un chico que acababa de conocer por redes sociales. El medio local Villa María Ya! aseguró que el primero contacto se dio mediante la aplicación de citas, Tinder. Esa fue la última vez que la vieron con vida.
El principal sospechoso es Tomás Mulineti, de 23 años. Según la biografía de su perfil de Instagram, es estudiante de ingeniería electromecánica en la Universidad Nacional de Córdoba.
Las sospechas sobre Mulineti crecieron cuando, después de regresar de la cita, fue visto lavando su auto, un Ford Ka, durante tres horas. El vehículo fue secuestrado por la policía y será sometido a peritajes clave para la causa.
El estremecedor hallazgo y la investigación
Pasadas las 9 de la mañana del 1° de enero, un vecino que paseaba a su perro encontró el cuerpo de la joven. El lugar del hallazgo se convirtió en la escena de un crimen que conmocionó a toda la ciudad.
En un primer momento, los investigadores no pudieron identificar a la víctima. Sin embargo, profesionales de medicina forense detectaron una herida particular en el cuerpo. Tras consultar con médicos del área, confirmaron que se trataba de Delfina Aimino.