Cuando llega la temporada, Nono se transforma en uno de los destinos más buscados de Córdoba. Sus ríos de aguas transparentes, playas de arena y rincones de naturaleza virgen son el plan perfecto para quienes quieren escapar del ruido y conectar con el aire libre.
En el corazón de Traslasierra, este pueblo cordobés ofrece balnearios para todos los gustos: desde ollas naturales escondidas entre cerros hasta cascadas de postal y playas ideales para ir con chicos. Acá te contamos cuáles son los tres lugares que no podés dejar de visitar si andás por la zona.
Paso de las Tropas
A solo 5 kilómetros del centro de Nono, por un camino de tierra en buen estado rumbo a las Sierras Grandes, está Paso de las Tropas. Aunque no siempre aparece en las guías más famosas, es un clásico entre los que conocen la zona.
Este balneario natural sobre el río Chico tiene de todo: pozas profundas, playas de arena, sombra bajo los árboles y sectores con parrillas para armar un picnic. El paisaje es tranquilo, rodeado de vegetación autóctona y cerros, ideal para desenchufarse.
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Además, se puede pescar, hacer trekking o simplemente tirarte a disfrutar del agua fresca. El estacionamiento es tarifado y hay baños y un parador con comidas rápidas, así que no falta nada para pasar el día.

Balneario Río Grande
Si buscás un lugar seguro y cómodo para ir con chicos, el Balneario Río Grande de Nono es la mejor opción. El río es playo, de aguas limpias y tranquilas, con mucha sombra y una vista espectacular al Cerro Champaquí.
Las familias lo eligen porque la corriente es suave y hay bastante playa para jugar o descansar. “El río está muy limpio, igual que toda la playa. Muy tranquilo, con excelente temperatura del agua”, cuentan quienes ya lo visitaron. Es el plan ideal para pasar una tarde larga, mate de por medio y sin preocupaciones.
Cascada Esmeralda
Para los que buscan algo distinto, la Cascada Esmeralda es una joya escondida en Nono. Tiene unos 10 metros de altura y está rodeada de vegetación y rocas, en un entorno que parece sacado de una película.
El agua tiene un tono verde intenso que le da nombre al lugar y es perfecta para sacar fotos, hacer senderismo o armar un picnic lejos del bullicio. Eso sí: no hay comercios ni puestos cerca, así que hay que llevar todo lo necesario para pasar la tarde.
La mejor época para visitarla es en verano, pero hay que evitar los días posteriores a lluvias intensas porque el acceso puede complicarse. Es el destino ideal para quienes quieren escapar del ruido de la ciudad y conectarse con la naturaleza.

Ya sea que busques aventura, relax o simplemente un buen chapuzón, Nono tiene un balneario para cada plan. Sus ríos y cascadas son el secreto mejor guardado de Córdoba para disfrutar del verano a pleno.



