La Provincia prepara la compra de 50 pistolas Taser, un tipo de arma de electroshock que busca ampliar el abanico de respuestas policiales ante situaciones críticas. Actualmente, la Policía cuenta con solo tres dispositivos de este tipo, que permanecen en poder del ETER y fueron adquiridos durante la gestión de José Manuel de la Sota, pero especialistas advierten que ya resultan vetustos.
Según se conoció, la intención es que las nuevas Taser también queden, al menos en una primera etapa, bajo la órbita del grupo táctico. En este momento la fuerza provincial utiliza armas Byrna, que funcionan con aire comprimido y disparan balines de goma maciza o con gas pimienta, consideradas menos letales.
+ MIRÁ MÁS: La nueva polémica por el Tribunal de Cuentas: de cuánto es el sueldo de bolsillo de los vocales
En diálogo con Telenoche, el especialista en seguridad Miguel Robles explicó que la discusión va más allá de una compra puntual. “Hay una necesidad que tienen todas las estructuras de seguridad de contar con un despliegue de fuerza escalonado ante una necesidad específica. No puede ser que los operadores tengan solamente un solo tipo de respuestas, que es la fuerza letal a través de armas de fuego”, sostuvo.
Robles detalló las diferencias técnicas entre ambos dispositivos. “La Byrna, a través de un dispositivo de aire comprimido, desplaza una bola que golpea a la persona. Las Taser lo que producen es un desbalance en el circuito eléctrico del cuerpo, una situación parecida a un ataque de epilepsia, donde la persona pierde el control y cae al suelo”, explicó.
+ VIDEO: la explicación del especialista:
Según el especialista, hay escenarios donde las pistolas de gas pimienta no alcanzan. “En Córdoba se avanzó con las Byrna, pero cada herramienta tiene una aplicación específica y hay necesidades que las Byrna no pueden cubrir y sí las cubren las Taser”, remarcó. Entre esos casos, mencionó crisis de salud mental o episodios protagonizados por personas alteradas por el consumo de sustancias. “Hay muchas situaciones donde el uso de un arma de fuego es excesivo y una Taser facilita la tarea del operador”, afirmó.
En cuanto a los costos, advirtió que no se trata de un equipamiento económico. “Tanto la compra del equipamiento como la capacitación son sumamente costosas, pero también necesarias. Estamos hablando de valores que van entre 2.500 y 4.000 dólares por unidad, según el modelo, y los cartuchos, que son de uso único, también tienen un costo elevado”, señaló.
Por último, aclaró que las Taser no están exentas de riesgos. “La letalidad es reducida, pero siempre está presente. No obstante, en comparación con las armas de fuego, es absolutamente insignificante”, concluyó.
Acción policial en la mira
El anuncio oficial se da en un contexto sensible, marcado por casos recientes de uso de armas letales. Uno de los más resonantes fue la detención de un policía del ETER acusado de balear a una mujer con crisis psiquiátrica en barrio Pueyrredón. La Justicia consideró que no se habría justificado el uso del arma reglamentaria y que el efectivo contaba con opciones menos letales para intervenir.
Además, en las últimas horas la Justicia dispuso la elevación a juicio por el caso de una menor que perdió un ojo tras recibir el impacto de un proyectil de una pistola Byrna durante un procedimiento policial en barrio Zepa.