La conmoción por el crimen del jubilado durante un asalto en barrio Ameghino Norte sumó un testimonio desgarrador. Jacqueline, una de las hijas de la víctima, relató el brutal ataque que terminó con la vida de su papá, Julio, de 80 años, y la escena de terror que atravesó su madre, enferma y con problemas de visión.
“Lo molieron a golpes para sacarle plata, pero ellos son jubilados y no tienen plata”, expresó entre lágrimas en diálogo con El Show del Lagarto. Según contó, la golpiza fue tan violenta que le provocó un paro cardíaco. “El chico del frente acudió y le hicimos reanimación, pero no lo pudimos salvar”, lamentó.
“No se llevaron nada porque a mi papá ya le habían entrado a robar y no tenía nada”, explicó la mujer, y remarcó que la familia ya había realizado denuncias previas por hechos de inseguridad en la zona.
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Uno de los momentos más desoladores fue cuando Jacqueline habló de su madre. “Mi mamá tiene cáncer, no ve nada y escuchó cómo lo estaban matando a golpes a mi papá”, dijo con la voz quebrada. Julio cuidaba a su esposa todos los días, ya que sus hijos trabajan para poder ayudarlos económicamente.
Pese a su edad, el jubilado seguía activo. “Mi papá era chapista, trabajaba con 80 años, todos los días se levantaba e iba a trabajar. Iba a un taller a distraerse un poco, a ayudar a su hermano”, recordó su hija.
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El drama familiar se agrava además por una coincidencia devastadora. “Hoy es mi cumpleaños, íbamos a comer algo con él y no lo tengo más a mi papá”, expresó la mujer, en shock.
El crimen ocurrió entre las 3:30 y las 4 de la madrugada en la vivienda ubicada en la esquina de Roque Arias y Williams. Julio habría salido al escuchar ruidos para evitar que los ladrones ingresaran a la casa y allí se produjo el forcejeo fatal. En los últimos días dormía en la parte delantera del domicilio, donde funciona un negocio, debido a un caño roto en el interior de la vivienda.
La familia ratifica que los agresores serían de la zona. “Sabemos que son de acá y que tienen a maltraer a todo el mundo. Tenemos un domo al frente de la casa, pero nunca hicieron nada”, reclamó Jacqueline, en medio del dolor y la bronca.