En pleno desarrollo del juicio por el asesinato de Sebastián Villarreal, el foco quedó puesto en alguien que no está en el banquillo de los acusados durante este proceso. Se trata de un hombre apodado “La Morsa”, señalado como el presunto entregador del robo que terminó en homicidio y que, pese a estar detenido en otra causa conexa, no fue imputado por la muerte del joven.
Este viernes, Jimena Villarreal, hermana de Sebastián, difundió un video en el que reclamó que la investigación se amplíe. “Estamos pidiendo al fiscal que llame y esté sentado también ahí”, expresó, en referencia a este sospechoso que habría tenido un rol determinante en el ataque del 29 de febrero de 2024.
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Según la declaración del policía que investigó el homicidio, “La Morsa” era vecino de Sebastián y tendría vínculos directos con integrantes de la banda que ejecutó el robo, tal como publicó ElDoce.tv tras el testimonio en la segunda jornada del juicio.
La familia apunta a la relación que mantenía con Luciano Busto, uno de los tres imputados que hoy enfrenta el juicio, y también a la cercanía que habría tenido con T., el adolescente de 14 años que participó del hecho y fue declarado inimputable por su edad.
“Creemos que claramente ahí fue la entrega. Era vecino, conocía la zona, conocía a mi hermano y tenía relación con los otros imputados”, sostuvo Jimena. En ese sentido, remarcó que este hombre estaría detenido en una causa paralela por asociación ilícita, pero no por el homicidio.
Además advirtió que “La Morsa” incluso se habría ido a Carlos Paz con el menor inimputable después del crimen, lo que refuerza la hipótesis del vínculo previo con el grupo. “Está preso, pero no por el homicidio. Pedimos que se amplíe la investigación”, subrayó.

En el juicio que comenzó esta semana en la Cámara Tercera del Crimen hay tres imputados mayores de edad: Luciano Gonzalo Busto (19) y Axel Fabricio Escada (20), acusados de homicidio en ocasión de robo como partícipes necesarios, y Héctor Alejandro “Lalo” Herrera (25), imputado como partícipe no necesario. La acusación sostiene que los adultos aportaron la moto, las balas y la logística para que los menores cometieran el asalto.
Por el crimen ya fue declarado penalmente responsable J.M., que tenía 17 años al momento del hecho y fue condenado en el régimen penal juvenil por homicidio criminis causa.
La responsabilidad de los adultos
Más allá de las responsabilidades individuales, Jimena Villarreal remarcó que este juicio “puede generar un precedente” y que el debate no debe centrarse únicamente en la baja de la edad de imputabilidad. “Tengo la certeza de que mi hermano estaría vivo si no fuera por toda la negligencia que vivieron estos jóvenes a lo largo de su vida”, expresó al describir el contexto en el que nacieron y vivieron su niñez.
La familia insiste en que los mayores deben responder en igualdad de condiciones. “Todos los adultos culpables deben recibir la misma condena que los menores”, sostuvieron. Y cerraron con una definición contundente: “La impunidad se termina cuando la ley le cae al que tiene más poder y recursos. Si seguimos mirando solo a los de más abajo, esto no va a cambiar más”.



