A casi dos semanas de la tragedia del Renault Clio en la que murieron Erika Casas (41) y Manuel Horacio Díaz (46), el conductor que provocó el choque fatal, Lucas Belén (28), negó los hechos y se abstuvo de seguir declarando durante la indagatoria a la que fue sometido en la mañana de este viernes.
Belén está imputado por homicidio simple con dolo eventual, delito que prevé una pena de entre 8 y 25 años de prisión. Manejaba una Toyota SW4 cuando embistió contra el auto en el que circulaban las víctimas la madrugada del 1 de febrero en el camino Interfábricas. La pareja falleció en el acto.
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Luego de la presentación ante la fiscal Lourdes Quagliatti, el acusado volvió a la cárcel de Bouwer donde permanece detenido. Desde la querella, el abogado Carlos Nayi sostuvo que están dadas todas las condiciones para que se dicte la prisión preventiva. El letrado ya había calificado el caso como “una particular manera de matar”.

Pericias claves
En el marco de la investigación, distintos testigos indicaron que la SW4 circulaba a gran velocidad y algunas versiones señalaron que el velocímetro habría quedado clavado en 140 kilómetros por hora.
A esto se le suman otras pericias claves como la toxicológica que ya está en manos de la fiscal y permitirán conocer en qué condiciones conducía Belén al momento del impacto que terminó con la vida de la pareja.




