Alejandro Ruffo confesó haber asesinado a su único hijo, de 8 años, y seis meses después del ataque se suicidó en la cárcel donde permanecía detenido. Este jueves lo hallaron muerto y los primeros indicios llevaron a los investigadores a concluir que se quitó la vida.
El acusado permanecía alojado en la Unidad Penitenciaria N° 34 de Melchor Romero, en la provincia de Buenos Aires. Según confirmaron fuentes judiciales, Ruffo fue encontrado colgado con una sábana y aunque otros internos habrían intentado salvarlo las autoridades terminaron constatando el fallecimiento en el lugar.
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El hombre estaba detenido desde el año pasado acusado de homicidio triplemente agravado: por el vínculo, por alevosía y por haber cometido el crimen con el fin de causar sufrimiento a su cónyuge. La imputación se originó tras el asesinato de Joaquín, ocurrido el 5 de agosto de 2025 en la vivienda familiar de Lomas de Zamora.
De acuerdo con la investigación, Ruffo asfixió al niño mientras dormía, en un momento en el que se encontraba solo con él. El ataque se produjo luego de que su esposa, Natalia Ciak, le pidiera el divorcio.
Tras el crimen, el padre del menor había intentado suicidarse y fue hallado con heridas de gravedad. Permaneció internado en el Hospital Gandulfo, donde se recuperó y confesó el homicidio, recordó TN. Una vez dado de alta, fue trasladado al penal, donde permanecía a la espera del avance del proceso judicial.
La causa por la muerte del niño seguía en trámite al momento del suicidio del imputado.