El juicio por el crimen del tarotista Pablo Giménez Casado, encontrado muerto en una cabaña de Villa La Bolsa en mayo de 2024, tuvo este lunes su primera audiencia y los testimonios presentados complicaron la situación del único acusado.
En la Cámara Primera del Crimen de Córdoba, donde el proceso se desarrolla con jurado popular, declararon cuatro testigos: dos civiles y dos integrantes de la Brigada de Investigaciones. Sus exposiciones fueron consideradas contundentes y apuntaron directamente contra el imputado Lucas Cejas.
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Durante la audiencia, los investigadores detallaron varias pruebas que ubicarían a Cejas en la escena del crimen. Entre los elementos mencionados se encuentran huellas dactilares detectadas en el lugar, rastros de material genético del acusado en el cuerpo de la víctima y otras huellas digitales detectadas dentro de la cabaña.
Además, los testimonios hicieron referencia a registros de antenas de telefonía celular que ubican al imputado en la zona del hecho, junto con mensajes de WhatsApp considerados comprometedores dentro de la investigación.

Cejas está imputado de homicidio criminis causae, delito para el que se prevé prisión perpetua. Esa es la pena que solicitará el abogado querellante Axel Aurich, teniendo en cuenta la calificación legal mencionada.
Luego de la primera audiencia, la mamá de la víctima, Estela, manifestó a Resumen de la Región que espera la máxima pena. “Que la condena sea perpetua como es el dolor que yo tengo en mi corazón”, expresó. “Me cuesta creer que un ser humano sea tan perverso”, agregó.
Crimen en la cabaña
El caso salió a la luz cuando un amigo de Giménez Casado alertó a la Policía porque no podía contactarlo. Cuando los efectivos llegaron a la cabaña donde vivía y trabajaba, lo encontraron sin vida sobre la cama y cubierto con frazadas.
En la vivienda no había signos de ingreso forzado, pero sobre una mesa se hallaron dos copas de vino, lo que llevó a los investigadores a sospechar que el tarotista conocía a la persona que estuvo con él antes del crimen.
También se constató que faltaban dinero y el auto de la víctima, mientras que las cámaras de seguridad habían sido arrancadas.



