Lucas Cejas fue condenado a perpetua por el crimen del tarotista Pablo Giménez Casado, ocurrido el 11 de mayo de 2024 en Villa La Bolsa. Después de tres audiencias en la Cámara Primera del Crimen, este miércoles el jurado popular deliberó y, por unanimidad, declaró culpable al hombre oriundo de Alta Gracia.
En esta última instancia, el acusado pidió declarar. Dijo que se juntó con la víctima y tomaron una cerveza. “Después fui a comprar droga solo, cuando vuelvo, entro a la pieza y lo veo acostado con otro color”, sostuvo. Y siguió: “Y no supe qué hacer, estaba drogado y alcoholizado y lo tape”.
Según dijo, se llevó “las cosas incluido las cámaras para que no vieran” que había robado. También afirmó que se conocían hacía cuatro años.
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Última palabra
Cejas hizo uso de la última palabra y aseguró que no fue quien mató a Giménez Casado. También le pidió disculpas a Estela, la mamá de la víctima que presenció todas las audiencias, y pidió que se investigue.
En tanto, la mujer pidió cadena perpetua y que “se la pase en la cárcel” mirando a los ojos al acusado. Momentos después en Noticiero Doce expresó: “No le creo, le dije bien en claro que el dolor que me causa en mi corazón solamente lo pagaría con una condena a perpetua. Es lo que deseo realmente”. “Daría mi vida por tener a Pablito acá, un excelentísimo hijo”, concluyó entre lágrimas.
El caso
El crimen de Pablo Giménez Casado ocurrió el 11 de mayo de 2024 en Villa La Bolsa. Un amigo no podía comunicarse con él y avisó a la Policía. Al llegar lo encontraron en una de las cabañas que cuidaba envuelto en una frazada. En la mesa había dos copas de vino y faltaba dinero y su auto. Cejas fue detenido días después.
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En el juicio se mostraron pruebas contundentes que hicieron que el jurado popular lo condenara a prisión perpetua. Entre los elementos mencionados se encuentran huellas dactilares detectadas en el lugar, rastros de material genético del acusado en el cuerpo de la víctima y otras huellas digitales detectadas dentro de la cabaña.
Además, los testimonios hicieron referencia a registros de antenas de telefonía celular que ubican al imputado en la zona del hecho, junto con mensajes de WhatsApp considerados comprometedores dentro de la investigación.