Luego de permanecer ocho meses prófugo, Jorge Javier Grasso fue detenido por Gendarmería Nacional en la provincia de Salta, en el marco de la causa que investiga el femicidio de Milagros Basto en un departamento del centro de Córdoba.
Durante el procedimiento, el hombre intentó evadir su identificación presentando un pasaporte en el que se autopercibía mujer, una maniobra que ya había utilizado en otro episodio judicial.
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Según informó Gendarmería, la detención se produjo cuando efectivos de la Sección Núcleo del Escuadrón 52 “Tartagal” realizaban patrullajes en un camino secundario cercano a la Ruta Nacional 34, a la altura del kilómetro 1.375, en inmediaciones de Senda Hachada.
Los gendarmes observaron a un hombre caminando por la zona y decidieron detenerlo para identificarlo. En ese momento, el sospechoso presentó un pasaporte en el que figuraba con género femenino.
Sin embargo, al consultar los datos en el Sistema Federal de Comunicaciones Policiales, los agentes confirmaron que se trataba de Javier Grasso, quien tenía pedido de captura internacional emitido por la Justicia de Córdoba.
El detenido está imputado por encubrimiento agravado en la causa por el asesinato de Milagros Basto, ocurrido en 2024 en un departamento de calle Buenos Aires al 300, en pleno centro de la capital cordobesa. El cadáver de la víctima fue encontrado en el ropero y el principal acusado es Horacio Antonio Grasso, hermano de Javier, quien cumplía prisión domiciliaria en ese lugar.
Investigadores cordobeses estaban tras los pasos de Javier Grasso. Según trascendió, el sospechoso estuvo en Buenos Aires y también se desplazó por Perú y Bolivia, hasta que cayó en el norte argentino.
Un ardid que ya había utilizado
No es la primera vez que Grasso utiliza este tipo de estrategia ante las autoridades. En diciembre de 2024, cuando fue detenido en Ciudad del Este, Paraguay, acusado de robar un bolso con 12 mil dólares en un shopping, también solicitó ser tratado como mujer porque en su documentación figuraba con género femenino.
En aquella oportunidad fue deportado a la Argentina, aunque posteriormente volvió a quedar bajo investigación en la causa vinculada al crimen de Milagros Basto. Además sumó una denuncia por acosar a vecinos a los que espiaba por la cerradura de los departamentos en un edificio de avenida Colón.