A seis años del crimen de Fernando Báez Sosa, Lucas Pertossi rompió el silencio desde la cárcel y dio su versión sobre el ataque ocurrido a la salida de un boliche en Villa Gesell el 18 de enero de 2020.
El joven, que cumple una condena de 15 años en la Unidad Penal 61 de la provincia de Buenos Aires como partícipe secundario, fue contundente al referirse a su rol en el hecho: “Yo nunca lo toqué”.
Pertossi reconoció en Lape Club Social que estuvo presente durante el ataque con otros rugbiers, pero insistió en que no participó directamente de la agresión: “Estuvimos involucrados en algunas peleas, pero yo no me peleaba. Yo, lamentablemente, cosa que también me arrepiento, grababa”.
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En ese sentido, remarcó que su situación no fue diferenciada. “Nadie salió a defenderme, a decir ‘Lucas no hizo eso, él lo grabó nomás, no hay pruebas en contra’”, planteó.
También sostuvo que, según su visión, lo ocurrido no fue premeditado: “Es terrible lo que pasó, pero sé que ninguno tuvo intención… no hubo ningún plan premeditado, fue una pelea que terminó en tragedia”.
Críticas a la defensa y al juicio
El joven también cuestionó la estrategia del abogado del grupo, Hugo Tomei. “Me siento muy mal defendido. La estrategia fue todos juntos, en bloque, y no todos hicimos lo mismo”, manifestó.
Además señaló que “la gota que rebasó el vaso” fue que el defensor les propuso hacer un documental con un guión, sin tomar en cuenta sus vivencias por separado. “Yo decidí no participar”, aclaró.
Por último, aseguró que en el momento del hecho no dimensionaron lo que ocurría: “Ninguno tomó dimensión de lo que estaba pasando”.
Por el crimen, cinco de los acusados fueron condenados a prisión perpetua: Máximo Thomsen (23), Ciro Pertossi (22), Enzo Comelli (22), Matías Benicelli (23) y Luciano Pertossi (21).
Mientras que Lucas Pertossi, junto a Ayrton Viollaz y Blas Cinalli, recibieron una pena de 15 años de prisión.