La causa que busca esclarecer el fallecimiento de Ángel López, el niño de 4 años que murió en Comodoro Rivadavia, apunta como línea principal a una situación de violencia prolongada, encuadrada dentro de lo que se conoce como “síndrome del niño maltratado”.
Según explicó el fiscal general Cristian Olazábal en ADNSur, los elementos recolectados en los últimos días refuerzan la sospecha de que el menor habría sido agredido dentro de la casa donde vivía con su madre y su padrastro, ambos detenidos.
El síndrome
Se trata de un conjunto de signos físicos y psicológicos que evidencian que un niño fue víctima de violencia reiterada, ya sea por golpes, negligencia o abuso. No es un hecho aislado, sino una situación prolongada.
En este caso, el dato más estremecedor es el resultado preliminar de la autopsia: los peritos detectaron al menos 22 traumatismos internos en la cabeza del menor, sin marcas visibles en el exterior.
“Son todos traumas internos sin correspondencia externa, por eso es difícil determinar el mecanismo”, precisó el fiscal sobre la complejidad del cuadro.
De acuerdo a la investigación, las agresiones que derivaron en la muerte habrían ocurrido entre el 2 y el 5 de abril, aunque se trata de una estimación sujeta a los estudios complementarios.
La hipótesis del “síndrome del niño maltratado” implica que las lesiones no fueron producto de un solo episodio, sino de una violencia repetida en el tiempo, lo que agrava la imputación contra los sospechosos.
Mientras tanto, la causa avanza y este martes se realizará la audiencia de control de detención, donde se formalizarán las acusaciones en un caso que conmociona al país.