Inició el juicio contra Abel Guzmán, el peluquero acusado de haber asesinado a su compañero Germán Medina en un local de Recoleta en marzo de 2024. Durante su declaración ante el tribunal, el imputado admitió haber efectuado el disparo y dio su versión de los hechos.
“Me cegué, no controlé mi ansiedad ni mi bronca, saqué el arma y disparé”, expresó Guzmán frente a los jueces del Tribunal Oral en lo Criminal, aunque se negó a responder preguntas de la fiscalía y la querella.
Su versión del crimen y los conflictos previos
En su testimonio, el acusado vinculó el hecho con conflictos laborales y económicos que, según dijo, mantenía desde hacía más de un año con el dueño del local.
“El conflicto económico era con Verdini, provocó todo este desmadre e hizo que terminara todo de esta manera”, sostuvo al referirse a su relación con el responsable de la peluquería.
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Guzmán también relató cómo se desencadenó la situación el día del crimen. Según su versión, esperaba una definición sobre su indemnización, pero la respuesta se postergó. “Me dijeron que lo veíamos al día siguiente”, contó.
En ese contexto, aseguró haber escuchado que su compañero le decía al dueño que ya tenían un reemplazo y que él no continuaría trabajando. “No medí las consecuencias. De ahí cambia completamente todo”, afirmó.
Sobre el arma utilizada, explicó que la tenía guardada en un locker del local por miedo a robos, y que sus compañeros desconocían su existencia.
Tras el ataque, indicó que abandonó el lugar en estado de shock, descartó el arma y su celular y se fue caminando. “Entendí que hice algo muy malo. Me escapé por miedo, por lo que iba a pasar conmigo”, concluyó.