La muerte de Ángel López, el pequeño de 4 años fallecido en Comodoro Rivadavia, sacudió el país. Según las investigaciones, una vez más estaríamos frente a un caso de maltrato infantil en manos de las personas que debían cuidarlo.
El episodio recuerda al caso de Lucio Dupuy, de 5 años, quien fue asesinado por su madre y pareja en La Pampa. Entre ambos casos existen una serie de crudas similitudes.
La violencia que revelan los resultados de las autopsias
Según las primeras investigaciones, Ángel habría sido víctima de maltrato por parte de su madre y padrastro. El informe del Cuerpo Forense de Chubut reveló que el niño presentaba al menos 20 golpes en la cabeza, todos compatibles con agresiones intencionales y reiteradas. La causa de muerte fue un edema cerebral hemorrágico generalizado, producto de múltiples traumatismos, que derivó en un paro cardiorrespiratorio.
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El caso remite inevitablemente a lo ocurrido con Lucio, de 5 años, quien fue asesinado por su madre, Magdalena Espósito Valenti, y su pareja, Abigail Páez. Los estudios forenses en ese caso determinaron que el niño no solo sufrió violencia física extrema, sino también abuso sexual reiterado .Su muerte fue consecuencia de politraumatismos y una hemorragia interna, en un contexto de violencia sostenida.
Madres acusadas y lucha por la tenencia
En los dos casos, las principales acusadas son las madres de los menores, y existieron disputas previas por la tenencia impulsadas por las familias paternas. Tanto Ángel como Lucio permanecieron bajo el cuidado materno hasta el final de sus vidas, pese a los pedidos y advertencias de sus entornos.

En el caso de Ángel, fue el juez Pablo José Pérez quien autorizó la restitución de la tenencia a su madre en el marco de un proceso de revinculación. La decisión se tomó a pesar de que el niño había vivido la mayor parte de su vida con su padre y su madrastra. Según denunció la familia, no se realizó un seguimiento adecuado de las condiciones en las que el menor quedó bajo ese nuevo entorno.

Por su parte, en el caso de Lucio, su padre, Cristian Dupuy, había solicitado la tenencia en reiteradas oportunidades. Sin embargo, la jueza Ana Clara Pérez Ballester resolvió otorgársela a la madre. Aunque fue cuestionada por su actuación, posteriormente fue absuelta en el jury en su contra.
Falta de seguimiento y escucha del menor
Otro punto en común es la falta de evaluaciones y controles adecuados. En el expediente de Lucio, se señalaron falencias como la ausencia de informes socioambientales y la falta de escucha al menor. En tanto, en el caso de Ángel, el abogado de la familia sostiene que hubo una interpretación errónea sobre el deseo del niño respecto a con quién quería vivir. Aseguró que cuando dijo que quería ir con su mamá se refería a Lorena a su madrastra ya que a su madre biológica siempre la llamó por su nombre, Mariela. “Nadie se tomó el tiempo de conocerlo”, remarcaron sus allegados.



