Una organización delictiva conocida como la “Banda del Quini” fue desbaratada tras una extensa investigación que permitió detener a dos de sus integrantes, acusados de cometer múltiples estafas bajo la modalidad del “cuento del tío”.
Se trata de dos ciudadanos peruanos, un hombre y una mujer de 51 y 50 años, que fueron procesados con prisión preventiva por asociación ilícita y estafa. Según la causa, participaron en al menos 16 hechos en los que engañaron principalmente a mujeres mayores, logrando robarles cerca de 400 mil dólares. Una tercera integrante permanece prófuga.

La investigación estuvo a cargo de la División Investigaciones Comunales 3 de la Policía de la Ciudad y derivó en allanamientos en Balvanera, Belgrano y la localidad bonaerense de Béccar, donde se concretaron las detenciones.
El modus operandi de la banda tenía varias variantes, pero seguía un mismo patrón. Elegían a mujeres solas y en situación de vulnerabilidad en la vía pública. Una de las estafadoras se hacía pasar por analfabeta y decía tener un supuesto billete ganador del “Quini” o de lotería que no podía cobrar.
En ese momento aparecía una cómplice que confirmaba la supuesta veracidad del premio y entre ambas convencían a la víctima de acompañarlas o permitirles ingresar a su casa. Allí, mientras una distraía a la damnificada —incluso pidiéndole agua o ayuda— la otra aprovechaba para buscar dinero o alhajas.
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En algunos casos, los delincuentes ofrecían a la víctima “guardar” el supuesto billete o cobrarlo a cambio de una comisión. También se detectaron situaciones en las que utilizaban sustancias sedantes para desorientar a las mujeres y facilitar el robo.
Uno de los hechos comprobados ocurrió en Balvanera, donde lograron entrar a la vivienda de una mujer con la excusa de un premio de 600 mil pesos y le sustrajeron 1.500 dólares. En otro episodio, incluso utilizaron un arma para ingresar a una casa y robar dinero en efectivo y objetos de valor.
El dinero obtenido era luego cambiado a “dalasi”, la moneda de Gambia, como parte de una maniobra para dificultar su rastreo. Posteriormente, los fondos eran transferidos a cuentas en Italia, España y Perú.

Durante los allanamientos, la Policía secuestró más de 6,9 millones de pesos, dólares, euros, soles peruanos, dongs vietnamitas, tabletas sedantes, dispositivos electrónicos, documentación bancaria y elementos vinculados a los delitos investigados.
Además, los investigadores lograron obtener imágenes clave, entre ellas una en la que se ve a los tres integrantes de la banda repartiendo el dinero en un restaurante.
El Juzgado Nacional en lo Criminal y Correccional N°4, a cargo de Martín Yadarola, dispuso embargos millonarios: 550 millones de pesos para la mujer y 180 millones para el hombre detenido.



