Una investigación por narcomenudeo en Córdoba permitió desarticular una organización que vendía droga a través de líneas telefónicas. El fiscal Carlos Cornejo, de Lucha Contra el Narcotráfico, explicó en El Show del Lagarto que los sospechosos utilizaban WhatsApp para pactar las operaciones y luego concretaban la entrega con modalidad delivery.
El operativo forma parte de los procedimientos difundidos por la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA), que realizó 11 allanamientos en Córdoba, La Calera y Villa Allende. En total hubo 16 detenidos, aunque una de las investigaciones dejó nueve aprehendidos.
Cornejo señaló que esa pesquisa demandó entre siete y ocho meses y permitió detectar puntos de venta en distintos barrios de la ciudad de Córdoba.
+ MIRÁ MÁS: Manejaban descontrolados, los vio la Policía y trataron de escapar: 5 detenidos y un arma secuestrada
De acuerdo al fiscal, el uso de líneas telefónicas es una modalidad muy frecuente en este tipo de actividad ilegal porque les permite a los vendedores mantener cierto anonimato.
Ese anonimato, explicó Cornejo, “les permite sostenerse en el tiempo, comercializar con mayor frecuencia y mayor cantidad de estupefacientes”.
Transa vía WhatsApp
En este caso, la venta se acordaba por teléfono. El comprador definía por WhatsApp la cantidad de droga que quería adquirir, el monto a pagar y el lugar donde se concretaría la operación.
Luego, los sospechosos realizaban la entrega bajo modalidad delivery o en puntos previamente pactados.

Durante los allanamientos, la FPA secuestró 12 kilos de cocaína. También llamó la atención la cantidad de sustancia de corte encontrada: más de 30 kilos, entre ellos creatina, utilizada para estirar la droga.
Cornejo detalló que ese procedimiento altera la calidad del estupefaciente, pero aumenta las ganancias de quienes lo comercializan.
Otro elemento clave fue el hallazgo de una prensa sofisticada. Según explicó el fiscal, esa máquina permitía compactar la droga estirada y volver a armar ladrillos con un formato similar al original. Además, se incautaron balanzas digitales, licuadoras, autos, motos y más de 7 millones de pesos.
Por el momento, los detenidos fueron imputados por comercialización simple de estupefacientes. Sin embargo, la fiscalía continúa recolectando elementos que podrían agravar su situación procesal.



