Una investigación de Gendarmería Nacional permitió secuestrar más de mil piezas arqueológicas en una vivienda de Mayu Sumaj, en el departamento Punilla. El operativo estuvo vinculado a la presunta tenencia irregular de bienes de interés patrimonial y un ciudadano quedó supeditado a la causa.
El procedimiento fue llevado adelante por la Unidad de Inteligencia Criminal “Córdoba”, en coordinación con organismos especializados en la protección del patrimonio cultural. La causa se inició a partir de información aportada por instituciones competentes, que alertaron sobre la posible existencia de elementos arqueológicos que no habrían sido registrados según la normativa vigente.
La investigación
A partir de esos datos, el personal de Gendarmería desplegó distintas tareas para corroborar la información recibida. Entre las medidas hubo análisis de información, consultas a organismos especializados, vigilancias discretas, constataciones de campo, relevamientos en fuentes abiertas y tareas de ciberpatrullaje.
Esas actividades permitieron identificar un inmueble donde se exhibirían y resguardarían piezas de presunto valor arqueológico e histórico. Los elementos reunidos durante la pesquisa fueron puestos a disposición de la autoridad judicial competente, que ordenó avanzar con las medidas procesales.
Durante el allanamiento, los gendarmes secuestraron 1.011 objetos con presunto valor arqueológico y dos documentos históricos. Según se informó, esos elementos carecerían del aval correspondiente para acreditar su tenencia.
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Además, en el lugar fue incautada un arma de fuego que no contaba con la documentación necesaria. Todo lo secuestrado quedó a disposición de la Justicia y será sometido a pericias técnicas por parte de especialistas.
Los análisis buscarán determinar el origen, la antigüedad y la relevancia patrimonial de las piezas. También se evaluarán otros aspectos de interés para la investigación.

El caso se enmarca en las acciones que desarrolla Gendarmería Nacional para prevenir y combatir el tráfico ilícito de bienes culturales. Desde la fuerza remarcaron que este tipo de intervenciones busca contribuir a la preservación y protección del patrimonio arqueológico e histórico.
Intervinieron el Juzgado Federal N° 2 de Córdoba y la Fiscalía Federal N° 2. El procedimiento contó con apoyo de la Unidad de Investigaciones de Delitos Complejos y Procedimientos Judiciales “Córdoba”, el Escuadrón 65 “Córdoba”, el Escuadrón de Seguridad Vial “Santa Catalina” y la Dirección de Protección Ambiental de la fuerza.



