La búsqueda de una camioneta Toyota robada en la ciudad de Córdoba terminó con un hallazgo mayor en un predio rural de Rafael García, localidad ubicada a unos 30 kilómetros al este de la Capital. Investigadores de la Policía llegaron al lugar el lunes a la mañana tras seguir el rastro de una Toyota Hilux que tenía pedido de secuestro de la Unidad Judicial 4, de Nueva Córdoba. El vehículo había sido sustraído el 19 de junio.
El operativo estuvo a cargo de personal de Patrulla Rural y de la División Sustracción de Automotores. Al ingresar al predio, los efectivos encontraron la camioneta buscada, pero también hallaron otra Toyota: una SW4 gris que había sido robada el 15 de junio, también en Córdoba Capital, según informó La Voz.
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El procedimiento no terminó con detenidos, aunque la investigación sigue abierta y no se descarta que en las próximas horas puedan producirse imputaciones por parte de la fiscalía actuante. La principal sospecha de los pesquisas es que el predio era utilizado por una banda dedicada al robo de camionetas Toyota en la ciudad de Córdoba. Una de las hipótesis es que allí “enfriaban” los vehículos antes de definir su destino.
Qué es el “enfriado”
En la jerga delictiva, el “enfriado” consiste en dejar un auto o una camioneta estacionado durante varios días en una playa, una calle o un predio para comprobar si aparece la Policía. Si el rodado no es detectado, puede ser revendido entero o utilizado para otras maniobras. Los investigadores no descartan que las camionetas fueran comercializadas en el mercado negro. Otra línea apunta a que podrían ser usadas como forma de pago para la compra de cocaína en el norte del país y su posterior reventa en Córdoba.

Fuentes del caso señalaron que este tipo de maniobra suele diferenciarse del desguace. Cuando el vehículo robado va a ser desmantelado para vender sus piezas, por lo general es llevado directamente a un garaje, una vivienda o un taller. En el mismo procedimiento, la Policía secuestró 1.796 vainas servidas de distintos calibres que estaban tiradas en el lugar. También fueron incautados dos celulares, que quedaron a disposición de la investigación.
La investigación policial y judicial continúa para determinar quiénes usaban el predio, qué destino iban a tener los vehículos recuperados y si detrás del hallazgo funciona una organización dedicada al robo de camionetas de alta gama.



