En las calles de Córdoba cada vez hay más vendedores ambulantes. La situación económica llevó a muchas personas a reconvertirse y buscar nuevas formas de generar ingresos.
Telenoche recorrió el centro para conocer esas historias. Entre los testimonios apareció el de Mario, quien desde hace 20 años vende camisetas de la Selección Argentina en cada Mundial y sabe que el fútbol también marca el ritmo de sus ventas.
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“Cada vez que gana Argentina, que hay un gol de Messi, lo grito 70 veces al menos”, contó entre risas. Cada festejo de la Selección también se transforma en una oportunidad para vender un poco más.
Sobre el movimiento en el centro, Miguel reconoció que la actividad se sostiene con esfuerzo. “Se mueve tranquilo. Por lo menos se vive”, resumió.
Pero cuando termina el Mundial, la realidad cambia. “Me la rebusco, de alguna manera hay que sobrevivir”, dijo. Además de vender camisetas, trabaja como Uber y en la construcción.

“Yo todo lo que es trabajar no le tengo miedo. Me encanta trabajar”, remarcó. En los días de partido, aseguró, las ventas repuntan fuerte: “El día del partido o el del anterior es algo de no creer. Me sé llevar 100 lucas limpio para mí”.
La charla cambió de tono cuando le preguntaron por el futuro del país y el de su familia. Fue ahí cuando Miguel no pudo contener la emoción y se quebró frente a cámara: “Me gustaría darles lo mejor”, dijo con los ojos llenos de lágrimas. En una sola frase, el vendedor explicó el motor de cada jornada en la calle: “Todo el esfuerzo es por ellos”



