Un matrimonio de jubilados de 80 años fue víctima de un violento asalto durante la madrugada del viernes en barrio San Salvador, en la zona oeste de la ciudad de Córdoba.
Carlos y Victoria estaban en su casa de calle Olleros al 200 cuando dos delincuentes ingresaron por el patio trasero de la vivienda, que se comunica con un cañadón cercano a la plaza del barrio. Según denunciaron, los ladrones los amenazaron con un armas, los golpearon y les robaron dinero y alhajas antes de escapar.
A tres días del ataque, la pareja habló con Arriba Córdoba con los rostros todavía marcados por golpes, moretones y cortes. “Nos llevaron una plata que teníamos para un viaje, plata bastante importante, pero la plata va y viene”, expresó Carlos.
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El jubilado remarcó que lo más grave no fue la pérdida material, sino la violencia con la que actuaron los asaltantes. “Eso no me preocupa en absoluto. Lo que me preocupa es la violencia con la que actúan, entran a matar”, sostuvo.
La pareja contó que los delincuentes tenían cuchillos y púas, y que los despertaron a golpes entre las 3 y las 4 de la madrugada del viernes pasado. “Somos dos viejos de 80 años, qué resistencia podemos ofrecer nosotros”, lamentaron. “Les das todo y te siguen pegando”, agregaron.
También aseguraron que mientras los agredían, los ladrones les preguntaban dónde estaba la plata. Para Carlos y Victoria, el robo dejó una marca mucho más profunda que los golpes. “Nos han invadido nuestro lugar, nuestro refugio que es el hogar”, expresó ella, conmocionada.
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“Lo material va y viene, se recuperará o no, no importa, pero la crisis emocional que provocaron es inmensa. Cuando uno llega a su casa, llega al refugio, la tranquilidad, y no hay ningún miedo, pero con esta invasión estamos en la indefensión total", añadió Victoria.
La pareja describió el impacto emocional que les provocó el asalto y aseguró que ya no sienten la misma seguridad dentro de su propia casa.
“Se rompió la seguridad, esto es lo más dramático”, afirmaron. Y resumieron el dolor que atraviesan con una frase: “Nos robaron la tranquilidad”.



