Un joven de 26 años murió este lunes en Neuquén tras contraer hantavirus. El hombre vivía y trabajaba en la zona rural de Ruca Choroy, donde las autoridades ya habían detectado presencia de roedores. Su caso generó preocupación en la comunidad y activó un operativo sanitario.
Los primeros síntomas aparecieron antes del sábado 15, cuando ingresó al hospital de Aluminé con fiebre superior a 38 grados, dolores musculares, dificultad para respirar y un fuerte malestar abdominal. Ese mismo día fue trasladado de urgencia a Zapala, donde quedó internado en terapia intensiva y necesitó asistencia respiratoria mecánica. Finalmente, sufrió un paro cardiorrespiratorio y murió.
El diagnóstico representó un desafío para los médicos porque el joven había sido diagnosticado a principios de mes con hidatidosis y presentaba grandes quistes que también podían explicar parte de sus síntomas. “Estaba muy mezclado con sus grandes quistes y hacía confusa la situación”, explicó la directora del hospital de Aluminé, Angélica Huglich. Tras la confirmación del hantavirus por parte del Laboratorio Central, se puso en marcha un protocolo epidemiológico.
Hasta el momento, 15 personas fueron identificadas como contactos y permanecen bajo aislamiento preventivo y seguimiento. Huglich explicó que el contagio entre personas es poco frecuente y requiere contacto estrecho, como compartir fluidos o permanecer sin protección a menos de un metro durante más de 30 minutos. “El paciente ya padecía un cuadro de salud, que eran quistes hidatídicos grandes y se mezclaron los síntomas”, señaló la médica, quien además indicó que todavía no se determinó qué cepa de hantavirus contrajo. La enfermedad tiene un período de incubación de entre cuatro y 40 días.