“Me mandé una caga...”. Con esa frase, Gastón Ramírez (26) se habría presentado durante la madrugada en una comisaría de San José de Metán, Salta, después de atacar a su novia, Cintia Díaz Orellana.
A partir de las indicaciones que dio el joven, la Policía se dirigió hasta el lugar señalado y encontró a la víctima tirada en la calle con graves lesiones. De inmediato solicitaron una ambulancia para asistirla.
Cintia presentaba las heridas más severas en la cabeza y el rostro. Luego de ser estabilizada, fue trasladada al Hospital San Bernardo de Salta Capital, donde permaneció internada en estado crítico hasta que murió el domingo por la mañana.
La noche del ataque
La investigación indica que la pareja había salido a bailar durante la noche del viernes y posteriormente habría mantenido una discusión. La Fiscalía Penal 1 de Metán, a cargo de Nicolás Rodríguez López, investiga si Ramírez la atacó a golpes y con un elemento contundente en la cabeza.
Según la hipótesis de la causa, después de la agresión el hombre habría dejado a Cintia tirada en la calle y se retiró del lugar. Cerca de las 4 se presentó en la comisaría y habría reconocido el ataque con la frase: “Me mandé una caga...”.
Ramírez quedó detenido y está acusado de femicidio mientras continúa la investigación para reconstruir lo ocurrido.