Un grupo de estudiantes de sexto año de la Escuela Experimental PROA de Alta Gracia desarrolló un dispositivo tecnológico pensado para acompañar la rehabilitación de personas con Parkinson y artritis.
El proyecto se llama PulsoFirme y consiste en un guante inteligente conectado a una aplicación móvil. La propuesta incorpora herramientas para monitorear los temblores, aplicar vibraciones terapéuticas y sumar calor como parte del tratamiento.
La iniciativa comenzó a tomar forma entre marzo y abril y avanzó durante el año a partir de investigaciones, programación, pruebas y consultas con pacientes y profesionales de la salud.
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El trabajo tuvo además un reconocimiento nacional: PulsoFirme obtuvo el primer puesto en la categoría Secundario del Concurso Nacional Emprende U 2026, realizado en Rosario.
Cómo funciona PulsoFirme
Morena Martínez, Iván Correa y Gustavo Carrasco, todos de 17 años, estuvieron involucrados en distintas etapas del desarrollo.
Martínez trabajó especialmente en la aplicación móvil, que permite conectar el teléfono con la placa incorporada al guante mediante Wi-Fi y Bluetooth. Desde allí se puede visualizar información relacionada con el nivel de temblor y las vibraciones terapéuticas.
Según explicó la estudiante, el objetivo es que esas vibraciones ayuden a estabilizar los temblores en personas con Parkinson. El equipo también continúa desarrollando la función destinada a quienes padecen artritis.
Correa estuvo enfocado en la investigación y la comunicación. El grupo mantuvo encuentros con personas con Parkinson y artritis, además de consultar a especialistas para conocer las necesidades concretas de los potenciales usuarios.
A partir de esas experiencias introdujeron modificaciones en el diseño, entre ellas diferentes tamaños, mejoras en la comodidad y ajustes relacionados con las zonas de la mano donde se presentan los temblores.
Carrasco, por su parte, participó del desarrollo técnico, el ensamblado del chasis, los componentes y el circuito, además de trabajar en la página web del proyecto.
El prototipo fue evolucionando con las pruebas. Después de comenzar con materiales rígidos, los estudiantes incorporaron una estructura flexible fabricada mediante impresión 3D, sensores, una placa electrónica y una batería de litio recargable.
“Nuestro objetivo es hacer un guante que podamos usar durante una, dos o tres horas y que, a la vez, nos permita realizar nuestras tareas independientemente, como usar el celular, peinarnos, cocinar o comer con el guante puesto”, explicó Carrasco.
La profesora Verónica Toledo, del área de Desarrollo de Software, acompañó la iniciativa desde sus comienzos. “PulsoFirme nace en marzo, abril, más o menos, cuando los chicos me presentan la idea como uno de los proyectos. Me pareció muy innovadora, un poco ambiciosa, pero ellos tenían toda la disposición de armar su desarrollo y poder llegar al guante”, destacó.
Tras ganar primero la instancia provincial, el equipo viajó a Rosario y consiguió el máximo reconocimiento nacional. El premio fue de 3 millones de pesos, dinero que será utilizado para comprar componentes electrónicos y avanzar hacia una versión final.
Los estudiantes anticiparon que continuarán trabajando en PulsoFirme después del concurso, tanto en el perfeccionamiento del guante como en la aplicación móvil.


