El juicio contra Agustín López Gagliasso sumó un testimonio clave para reconstruir los instantes previos al choque en el que murieron las cordobesas Tania Gandolfi y su hija Agustina García.
Quien declaró fue Giovanna R., la joven que viajaba como acompañante del acusado aquella noche. Ante la fiscal Valeria Piazza Iglesias, relató que comenzó a preocuparse cuando Gagliasso aceleró y que intentó frenarlo.
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“Pará porque nos vamos a matar”, recordó que le dijo mientras circulaban por Rosario. Según su declaración, el conductor no respondió a sus pedidos y estaba “enceguecido”.
La joven agregó que, al salir del túnel Arturo Illia, sintió que ya no había posibilidad de evitar una tragedia. En ese momento, aseguró, “ya se veía muerta”.
La persecución a un motociclista
Otro punto central de su testimonio fue lo ocurrido con un motociclista momentos antes. De acuerdo con la reconstrucción expuesta en el juicio, el hombre habría encerrado al Peugeot que manejaba Gagliasso y, después de una discusión, el acusado habría comenzado a perseguirlo.
El motociclista no pudo ser identificado porque circulaba sin patente. Para la Fiscalía, esa secuencia es relevante para analizar si la conducta del acusado encuadra en culpa o en dolo eventual.

Piazza Iglesias explicó que, si Gagliasso hubiera alcanzado al motociclista, la situación podría haber sido interpretada como dolo directo, debido a que habría existido una persecución con intención de embestirlo.
Poco después ocurrió el choque en la esquina de Presidente Roca y Wheelwright. Según lo expuesto en el proceso, Gagliasso circulaba a más de 120 kilómetros por hora, hacía maniobras en zigzag y tenía 0,20 gramos de alcohol por litro de sangre.
El acusado está siendo juzgado por homicidio simple con dolo eventual, en concurso ideal con lesiones leves.



