La salida de la última audiencia por el crimen de Aralí Vivas estuvo marcada por un tenso cruce en los Tribunales de San Francisco. Rocío Milagros Rauch, madre de la nena de 8 años asesinada y una de las acusadas, respondió a los gritos de familiares que se encontraban en la calle.
Mientras Rauch era retirada junto a los otros dos imputados, Ezequiel Matías Simeone y Cristian Hernán Varela, desde el sector donde estaban los allegados de Aralí se escucharon reclamos como “sabés quién es la que te grita”, “no te hagás la víctima” y “los tres se van a morir en la cárcel”. El momento fue registrado por el medio Coonet.
Frente a esa situación, desde el vehículo del Servicio Penitenciario se escuchó la respuesta de Rauch: “Andá a cuidar a tus hijos”. El comentario estuvo dirigido a su prima, Betiana Heredia, y generó indignación entre quienes acompañaban el reclamo de la familia.
+ VIDEO: el grito de la acusada por el crimen:

Este miércoles se desarrolló la última audiencia destinada a la recepción de pruebas y testimonios. El próximo jueves 8 de octubre tendrán lugar los alegatos y se conocerá la sentencia.
El juicio comenzó el 22 de septiembre en la Cámara del Crimen de San Francisco y se desarrolla con jurados populares.
Rauch, Simeone y Varela están acusados de abuso sexual agravado por la edad de la víctima y por la participación de más de una persona, además de homicidio criminis causa.

Abusos, crimen y fuego en la casa
Aralí tenía 8 años y su cuerpo fue encontrado después de un incendio ocurrido el 1 de noviembre de 2024 en la vivienda donde se encontraba, en Brinkmann.
De acuerdo con la investigación, el fuego habría sido provocado por Simeone con el objetivo de borrar evidencias. Durante la etapa investigativa, el fiscal Oscar Gieco informó que la niña presentaba lesiones compatibles con abuso sexual y que había sufrido una “muerte traumática” antes del incendio.
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La autopsia no detectó monóxido de carbono en los pulmones, por lo que, según la investigación, Aralí ya estaba muerta cuando comenzó el fuego. También se señaló que presentaba un fuerte traumatismo de cráneo.
La familia de la niña reclama además que se investiguen las intervenciones y medidas de protección que debían resguardar a Aralí y a sus hermanos, para determinar si existieron fallas, omisiones o decisiones estatales que pudieron haberlos dejado en una situación de vulnerabilidad.



