La Justicia de Córdoba condenó a un colegio privado a indemnizar a una alumna que sufrió graves quemaduras durante un experimento que salió mal en una clase de química.
El hecho ocurrió en septiembre de 2022 cuando la estudiante tenía 17 años y realizaba junto a sus compañeros una práctica conocida como “la serpiente del faraón”, que implicaba la utilización de elementos inflamables.
Durante la actividad, otra alumna agregó alcohol a una mezcla y se produjo una deflagración que alcanzó directamente a la adolescente.
Las lesiones fueron de extrema gravedad: permaneció 78 días internada en terapia intensiva y atravesó un extenso proceso de recuperación.
En dos meses y medio, pasó 33 veces por el quirófano para curaciones y distintas intervenciones, entre ellas limpiezas, ablaciones y autoinjertos de piel. Como consecuencia, quedó con una incapacidad psicofísica permanente y definitiva. Finalmente recibió el alta a fines de noviembre.
La responsabilidad de la escuela
El fallo fue dictado por el Juzgado en lo Civil y Comercial de 51° Nominación de la ciudad de Córdoba, a cargo del juez Gustavo A. Massano.
La institución intentó desligarse de responsabilidad al sostener que el episodio había sido provocado por la conducta de otra estudiante. La aseguradora también argumentó que se trataba de un hecho imprevisible o inevitable.
Sin embargo, el magistrado rechazó ambas posturas y consideró que los alumnos no son terceros ajenos al establecimiento, sino que están alcanzados por su deber de cuidado.
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Además, señaló que la manipulación de fuego y alcohol constituye una actividad riesgosa y que una conducta imprudente por parte de un adolescente es una contingencia que debe ser contemplada por la institución.
La pericia en higiene y seguridad determinó también que el laboratorio no contaba con elementos básicos de protección ni con las medidas necesarias, y que tampoco se había aplicado correctamente el propio manual de seguridad del colegio.
El juez cuestionó además la supervisión durante la práctica: una sola docente estaba a cargo de varios grupos que realizaban simultáneamente el experimento, sin ayudantes y sin una revisión previa de los recipientes con alcohol utilizados por los estudiantes.