La condena a 14 años de prisión contra Fernando Villada por el crimen de Federico Oliva volvió a poner bajo la lupa las pruebas valoradas durante el juicio. Después de que el hermano del condenado sostuviera que no encuentra elementos que lo vinculen con el hecho, Pablo Oliva respondió y defendió la investigación que derivó en el fallo de la Cámara del Crimen de Cruz del Eje.
“Nosotros no queremos confrontar con la familia pero no nos gusta que se diga cualquier cosa”, expresó en diálogo con ElDoce.tv. Y remarcó: “No es verdad que en la causa no hay pruebas”.
+ MIRÁ MÁS: “Vos entregaste a tu hija”: el video de Barrelier desde la cárcel para la mamá de Agostina
Pablo aseguró que su familia siguió de cerca el proceso y consideró que del entorno de Villada se fueron exponiendo “medias verdades” o “matizando algunas verdades” que, a su entender, terminan modificando el sentido de lo ocurrido.
“Hay una serie de pruebas concatenadas que llega hasta la sospecha que nosotros nos planteamos y que validó la Justicia después”, sostuvo tras el juicio.
La noche de la desaparición
Uno de los puntos centrales de su relato está en lo ocurrido el 24 de febrero de 2025, cuando Federico viajó hasta La Falda. Según Pablo, su hermano no fue allí por iniciativa propia sino que fue convocado por Villada.
También aseguró que en el comercio de instrumentos musicales donde Federico fue visto por última vez habitualmente se quedaba uno de los empleados. “En el local vivía un chico, uno de los empleados, él se asegura de que el empleado no pase la noche ahí y lo manda a trabajar a Cruz del Eje para quedarse solo”, afirmó.

La cámara de un negocio registró a Federico llegando al lugar. Pablo también cuestionó la versión difundida sobre las pericias realizadas en la camioneta y sostuvo que la prueba de luminol dio positivo, aunque posteriormente las muestras fueron consideradas no aptas para cotejo en el laboratorio.
Otro elemento que mencionó fue el traslado de la camioneta de Federico hacia Córdoba. “Fernando Villada trae la camioneta a Córdoba como a los 40 minutos del encuentro con Federico y él nos oculta esa información”, aseguró.
Según relató, la familia buscó durante dos días a Federico utilizando como referencia también su vehículo, hasta que Villada finalmente les informó que lo había llevado a la capital y entregó las llaves. “Dos días después nos dijo. Nosotros buscábamos a mi hermano con la camioneta”, recordó.

Para la familia Oliva, esos movimientos formaron parte de maniobras que desviaron inicialmente la búsqueda hacia Córdoba, mientras que posteriormente los restos de Federico fueron encontrados en la zona de Escobas, en el límite entre Punilla y Cruz del Eje.
Pablo también mencionó el regreso de Villada desde Córdoba a través de distintos transportes y sostuvo que “hay pequeños matices en la historia que le van cambiando el sentido a su favor”.
“Queremos que él hable”
El hermano de la víctima recordó que Villada declaró inicialmente como testigo, pero que una vez imputado se negó a prestar declaración. Durante el juicio, al ejercer su derecho a la última palabra, se limitó a sostener su inocencia.
“Nosotros queremos que él hable, que él diga, pero bueno lo asiste su derecho”, expresó Pablo.
También señaló que en la causa fueron analizadas localizaciones del teléfono de Villada en sectores vinculados con el hallazgo del cuerpo y sostuvo que el condenado no llevó su celular durante el viaje en el que trasladó la camioneta hacia Córdoba. Para Pablo, ese dato contradice versiones iniciales sobre supuestos intentos de comunicación con Federico durante ese recorrido.
Además, afirmó que durante la investigación se valoraron otros indicios, entre ellos raspaduras que presentaba Villada. La familia de la víctima considera que pudo haber participado otra persona en el crimen, aunque la investigación no logró identificar a otro involucrado.

Pablo recordó también que, al comienzo del juicio, existió una propuesta para resolver el caso mediante un procedimiento abreviado. Según explicó, la posibilidad contemplaba que Villada reconociera un encubrimiento, pero la familia de Federico se opuso porque entendía que esa figura implicaba admitir algún grado de participación y una pena menor a la que esperaban.
Frente a las declaraciones públicas realizadas por el entorno del condenado, Pablo cerró con un pedido: “El pedido de que respeten la memoria de mi hermano y que respeten el duelo de mi familia, porque nos duele mucho y la verdad que nos hace muy mal”.
Villada permanece bajo prisión domiciliaria luego de la condena. Los fundamentos completos de la sentencia se conocerán el 28 de octubre.



