Tomás Mansilla tiene 17 años y ya atravesó más de 20 operaciones. Este lunes volverá a entrar a un quirófano para enfrentar una de las intervenciones más delicadas de su tratamiento.
Tomi tiene osteogénesis imperfecta, una enfermedad conocida como huesos de cristal, que ya le provocó 284 fracturas. La próxima cirugía será en el Hospital Garrahan y buscará enderezar su columna, afectada por una escoliosis.
Por su condición, el procedimiento será especialmente complejo y riesgoso. En el mejor de los casos podría extenderse durante nueve horas.
“Yo no puedo hacer un montón de cosas que otras personas sí. No puedo jugar al fútbol y siempre me tengo que quedar viendo cómo el otro juega. Me da bronca pero más que todo me siento mal conmigo mismo”, expresó el adolescente.
A pesar de las dificultades que le impone su tratamiento médico, Tomi continúa estudiando y está cerca de terminar el secundario. Su sueño es convertirse en periodista.
“A veces me dicen que tengo que pensar que en algún momento me voy a curar pero yo me voy haciendo la cabeza que capaz que no. Nunca me han faltado las ganas porque no puedo hacer nada más que pelearla”, expresó.

Y dejó una reflexión sobre la manera en que atraviesa cada etapa: “No hay que dar el brazo a torcer porque en cualquier momento la vida se te va y hay que vivirla”.
José, su papá, trabaja vendiendo frutas para sostener los gastos médicos. Cada operación, sin embargo, implica dejar temporalmente su actividad y permanecer varios días en Buenos Aires, lo que suma nuevos costos para la familia.
Quienes quieran colaborar pueden hacerlo a través del alias TOMIFRUTAS.



