Gerardo Renee Bastos, de 69 años, fue condenado este miércoles a 10 años de prisión por trata de personas con reducción a la servidumbre y a la esclavitud, además de abuso sexual continuado. El hombre se presentaba ante sus seguidores como “Maestro” o “El Maestro Lucidor Flores”.
Bastos dirigía la secta Casa Mama, que operaba en San Marcos Sierras. Una de sus víctimas y principal denunciante del caso relató en Telenoche el proceso de manipulación que atravesó durante años.
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La mujer, nacida en Florianópolis, conoció a Bastos en un momento de vulnerabilidad personal. Había abandonado la universidad, estaba sin trabajo, atravesaba un cuadro depresivo y buscaba respuestas en la espiritualidad. Por entonces, el condenado comenzaba a consolidar en Brasil un grupo llamado “Mística Andina”.
La captación y los abusos
Según relató la víctima, Bastos primero la convenció de viajar a Fortaleza con la promesa de acceder a enseñanzas secretas y la obligó a participar de rituales sexuales con el argumento de que debía “recibir energía”. Después la manipuló para viajar con él a Argentina
“Yo tardé años en entender lo que estaba pasando y que era un crimen. Yo entiendo que para la sociedad sea muy difícil de entender lo que me hizo creer”, expresó,
La mujer explicó que llegó al país pensando que solo visitaría a los padres de Bastos, pero que no regresó a Brasil. “Con él y su hijo me hicieron quedarme aquí. Yo no entendí que no pude elegir volver. Es todo una gran manipulación que lleva un tiempo”, sostuvo.

Más adelante, Bastos la convenció de que su destino era casarse con su hijo. La víctima inició una relación con él y tuvo dos hijas.
“Mi hija tendría que ser el varón que iba a ser la reencarnación del abuelo Froilán”, relató, en referencia al ser divino inspirador al que recurría Bastos.
Al no nacer el varón que esperaba el líder del grupo, la mujer comenzó a ser cada vez más marginada dentro de la secta. Finalmente logró escapar y denunció lo sucedido tanto en el Polo de la Mujer como ante la Justicia Federal.
Su denuncia permitió exponer la existencia de Casa Mama y avanzar sobre un caso que involucró a múltiples víctimas.



