La Asociación Civil Ammar Córdoba pidió justicia por Daniela Villalba y expresó su “bronca, dolor e indignación” después de que la joven de 29 años fuera encontrada asesinada en un departamento de barrio Cofico.
“¡Nos siguen matando! ¡Estamos hartas de contar compañeras asesinadas!”, expresó la organización en una publicación difundida en sus redes sociales. Allí también reclamó: “¿Cuántas más tienen que matar para que el Estado responda?”.
Desde Ammar sostuvieron que el caso de Daniela no debe analizarse de manera aislada y mencionaron otros crímenes de trabajadoras sexuales ocurridos recientemente. “No somos cuerpos descartables”, afirmaron en uno de los pasajes del comunicado.
El reclamo de Ammar
La organización pidió que tanto el Estado como el Poder Judicial actúen “sin prejuicios ni estigmatización” y cuestionó la falta de respuestas ante los hechos de violencia que denuncian.
“La violencia que sufrimos no comienza con el femicidio”, señalaron. En ese sentido, enumeraron situaciones de discriminación, criminalización, persecución policial, falta de reconocimiento de su trabajo y barreras para acceder a la Justicia.
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“Nuestras vidas valen y no vamos a dejar de reclamar por ellas”, remarcaron. El comunicado cerró con pedidos de justicia por Daniela y otras trabajadoras sexuales asesinadas, además de la consigna: “Ni una trabajadora sexual menos”.
Cómo avanza la investigación por Daniela
La causa por el crimen de Daniela tiene bajo análisis una franja horaria que va desde el lunes 19 hasta el miércoles 21. El lunes fue la última vez que la joven tuvo contacto con sus amigas y, según la información conocida, una de ellas habría recibido un pedido de ayuda.
El martes apareció en un contenedor una valija con una alfombra ensangrentada y documentación con un nombre que coincidía con el de Daniela. Al día siguiente, la joven fue encontrada muerta en su departamento de bulevar Las Heras 234.
La principal hipótesis que se investiga es la de un femicidio, aunque la fiscalía mantiene abiertas otras líneas en paralelo. Entre las medidas en marcha se encuentra el análisis de cámaras de seguridad y el recorrido de la valija encontrada en la basura.
Los investigadores tienen individualizado a un hombre que ingresó al edificio y luego se retiró, aunque las imágenes no permitirían identificarlo con claridad. En principio, se descartó que sea el padre del hijo de Daniela y tampoco tendría un vínculo conocido con ella ni pertenecería a su círculo íntimo.
El celular de la víctima continúa desaparecido y es uno de los elementos considerados clave para intentar reconstruir qué ocurrió durante esas horas.




