El aumento de peso y la dificultad para adelgazar son dos de las preocupaciones más frecuentes durante la menopausia. En diálogo con Telenoche, el doctor Sabagh explicó que existen cuatro factores principales que ayudan a entender por qué ocurre.
El primero está relacionado con la disminución de los estrógenos. “Los estrógenos tienen una característica que es localizar la grasa de la cintura para abajo. Esta es una cuestión estrictamente fisiológica que tiene que ver con cubrir la demanda energética del embarazo y la lactancia. Cuando se produce la menopausia la grasa empieza a localizarse en el abdomen”, detalló.
+MIRÁ MÁS: ACV: tres pasos que pueden salvar una vida y las señales que no hay que ignorar
A esto se suma la pérdida gradual de masa muscular. Al reducirse el músculo, también disminuye el gasto energético del organismo. El tercer factor es la desaceleración natural del metabolismo con el paso de los años, que también implica un menor consumo de energía.

El cuarto punto está relacionado con algunos síntomas propios de la menopausia, como los sofocos y los sudores nocturnos, que pueden alterar el descanso.
Según explicó Sabagh, dormir mal afecta a dos hormonas : “La leptina y la grelina, que ayudan a regular la saciedad y el apetito”.
Frente a estos cambios, el especialista recomendó reordenar la alimentación y trabajar especialmente sobre la masa muscular mediante ejercicios de fuerza.
En ese sentido, diferenció este tipo de entrenamiento de actividades como caminar o realizar ejercicios cardiovasculares. El objetivo, explicó, es mejorar la masa muscular y favorecer así un mayor gasto energético.



