El papa León XIV probará algunos de los sabores más tradicionales de Córdoba y Argentina durante su visita a la provincia. Carne argentina, hongos de Calamuchita, quesillos artesanales de Totoral y dulce de leche forman parte de la propuesta gastronómica preparada para el almuerzo que compartirá con un pequeño grupo de personas en el Arzobispado.
A seis días de la llegada del pontífice a Córdoba, la organización ultima los detalles para recibirlo. La comida está prevista después del mensaje que dará desde el balcón y tendrá un formato íntimo, con apenas cuatro o cinco acompañantes, mientras que el resto de la comitiva contará con otros espacios para alimentarse y descansar.
En Arriba Córdoba, Claudia Ferrer, integrante del equipo organizador, explicó que las autoridades del Vaticano solicitaron una propuesta saludable. A partir de esa indicación, se presentaron diferentes alternativas y finalmente se eligió un menú internacional con ingredientes típicos argentinos.
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“Ellos eligieron uno internacional con toques argentinos”, contó Ferrer, quien aclaró que la elección no estuvo relacionada con ninguna condición particular de salud del Papa.
Los platos regionales que preparan para León XIV
La propuesta gastronómica busca combinar preparaciones conocidas internacionalmente con productos de distintas regiones del país. Entre los ingredientes seleccionados aparecen cortes de carne argentina acompañados por hongos de pino de Calamuchita, trucha patagónica y quesillos artesanales elaborados en Totoral.
“Si era carne, que todos valoran un buen bife de carne argentina, que llegue hongos de Calamuchita, que son los de pino, propios de Argentina”, explicó Ferrer al describir los criterios utilizados para diseñar los platos.
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También mencionó la posibilidad de incorporar trucha patagónica y destacó el trabajo artesanal detrás de los quesillos cordobeses. Para el momento dulce, la organización decidió incluir dulce de leche, uno de los productos más representativos de la gastronomía argentina.
La integrante del equipo organizador señaló que León XIV disfruta de conocer los sabores locales de los países que visita. Por eso buscaron que el almuerzo tuviera ingredientes que reflejaran la identidad de Córdoba y de otras regiones argentinas.
En cuanto a las bebidas, está previsto ofrecer agua y vino, además de jugo de naranja recién exprimido, una opción que, según Ferrer, es del agrado del pontífice.
El gesto de los productores cordobeses que emocionó a la organización
Uno de los aspectos que más sorprendió a Ferrer fue la respuesta de los proveedores convocados para preparar el almuerzo. Según contó, muchas personas se ofrecieron a colaborar y donar productos para formar parte de la visita papal.
Entre las historias que destacó aparece la de un productor que llevó leche desde La Puerta hasta Totoral, donde una mujer elaborará de manera artesanal los quesillos destinados a la mesa del Papa.

La preparación del pan también tendrá una participación especial. Una panadería de Malagueño se comprometió a llevarlo recién hecho a las 4 de la madrugada, para garantizar que esté fresco durante el almuerzo. “Es todo un honor”, le expresaron los panaderos a Ferrer cuando les propuso participar.
La organizadora aseguró que la predisposición de los proveedores fue uno de los detalles más emotivos de los preparativos, ya que cada uno buscó aportar desde su actividad para recibir a León XIV.
Cómo será la mesa del Papa en el Arzobispado
Aunque se trata de una visita histórica, la organización eligió una presentación sencilla para el almuerzo. La decisión responde al criterio de austeridad y sencillez promovido por el arzobispo de Córdoba, Ángel Rossi.
La mesa tendrá vajilla blanca con un delicado detalle plateado, cubiertos tradicionales y arreglos florales discretos. La intención es ofrecer un ambiente tranquilo, sin grandes decoraciones ni elementos ostentosos.
Mientras el Papa almuerce con un grupo reducido de cuatro o cinco personas, los cardenales utilizarán un comedor contiguo. Por su parte, el séquito papal tendrá disponible un servicio de buffet, adaptado a los breves momentos de descanso que permita la agenda.



