
Los misiles de Trump que caen sobre el Vaticano
El choque del presidente norteamericano contra el primer Papa estadounidense de la historia.


El choque del presidente norteamericano contra el primer Papa estadounidense de la historia.

La revelación de sobornos a periodistas y manipulación de información orquestados desde Moscú, parece no alcanzar para rescatar la imagen de Javier Milei de las turbulencias generadas por arbitrariedades y corrupción.

Con el ultraconservador Flavio Bolsonaro encabezando algunas encuestas, en el oficialismo se esperaba que el presidente lleve como candidato a vice a un dirigente joven y de la derecha dura, pero el líder del PT decidió llevar en las boletas oficialistas al vicepresidente centroderechista Geraldo Alckmin.

No hay duda de que el hombre procesado junto a su esposa en un tribunal neoyorquino encabezó una dictadura facinerosa y criminal, pero las dudas sobre la credibilidad que tendrá ese proceso judicial son inmensas e inevitables.

La suspensión de los ataques recientemente anunciados por Donald Trump parece una señal de debilidad política debido a la crisis energética que causa el bloqueo de Irán en el estratégico paso marítimo.

Con las complicaciones que se le van presentando en la guerra contra Irán, el presidente norteamericano comienza a experimentar en carne propia que también en la arena internacional “el que siembra vientos recoge tempestades”.

En los últimos días, las impresiones sobre la marcha del conflicto que sacude al mundo desde Medio Oriente, cambiaron drásticamente y las certidumbres quedaron desdibujadas.

Esta guerra no es lo mismo para los israelíes que para los norteamericanos. La estrategia iraní podría ser generar un caos bélico tan grande y grave, que obligue a otras potencias a presionar a Trump para que le ponga fin al conflicto.

Invadida por Rusia, Ucrania ha sido en estos cuatro años de guerra el escenario en el que se evidenció la desconexión entre Estados Unidos y Europa, decidido por Donald Trump favoreciendo los planes expansionistas del jefe del Kremlin.

La destitución de José Jerí aumenta el récord de presidentes caídos pero la inestabilidad política no necesariamente implica inestabilidad institucional y económica, sino lo contrario.

El pensamiento contra-liberal que está detrás de la ola neo-reaccionaria que está debilitando las principales repúblicas demo-liberales del mundo.

El tradicional espectáculo musical de la final de la NFL subrayó un rasgo fundamental de la sociedad norteamericana y factor clave de su riqueza económica y cultural: la población estadounidense es la suma de todos los pueblos de América Latina y de otros rincones del planeta.

La gravedad de su bullyng racista que el jefe de la Casa Blanca hizo a Barack Obama y su esposa Michelle.

Las escandalosas revelaciones sobre los vínculos del magnate que industrializó la pedofilia podrían provocar, desde un divorcio en la realeza noruega hasta la caída de Donald Trump.

Quien se propone desde el exilio como líder para sustituir al régimen chiita es Reza Pahlevi, hijo del monarca derrocado en 1979 y nieto del creador de esa dinastía oscura.

La líder antichavista ofrendó al presidente norteamericano la medalla que constituye el principal símbolo del Premio Nobel, esperando que le de lo que aún no ha mostrado ni intención de concederle: un lugar en el proceso iniciado con la caída de Maduro.
Los muertos bajo las balas policiales ya superan el medio millar y las cárceles se están colmando de activistas y manifestantes arrestados.

Tras el sorprendente logro militar que implica la captura de Nicolás Maduro, el jefe de la Casa Blanca exhibió su codicia por el petróleo venezolano y su rencor profundo y retorcido hacia la líder venezolana que se quedó con el Nobel de la Paz que él tanto anhelaba.
La devaluación de la moneda nacional y el impacto que tuvo sobre el ya desbocado proceso inflacionario, hizo detonar masivas protestas. La represión ya dejó siete muertos y Donald Trump amenaza con atacar al régimen teocrático si sigue matando manifestantes.

Las victorias de ultraderechistas en Chile y Honduras, la sorpresa centrista en Bolivia que empezó con sobresaltos, y la carrera por la titularidad de la ONU entre Bachellet y Grossi.