El fenómeno de Un Poco de Ruido, el streaming cumbiero que cada miércoles reúne a miles de fanáticos, sigue sumando momentos inolvidables gracias al paso de los grandes del cuarteto. Pero hay un nombre que sobresale entre todos: La Mona Jiménez.
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Cuando el Mandamás visitó el programa, rompió todos los récords: por primera vez, más de 100 mil personas se conectaron en simultáneo, dejando un archivo histórico para la música popular. El impacto fue tan grande que, meses después, el tema sigue dando vueltas en cada charla entre músicos y fanáticos.
El pasado miércoles 29 de abril, El Mono de Kapanga pasó por UPDR y, como fan confeso de Jiménez, no pudo evitar sacar el tema en la mesa. “Cuando entró, es como que tiene un aura que quedás impactado y es un tipazo aparte”, soltó Damo, uno de los conductores del streaming. El Mono fue más allá: “De todos los artistas que pude conocer en 30 años, es el más generoso”.
Una colaboración soñada y un desafío picante
Los líderes de Kapanga no solo se deshicieron en elogios, sino que adelantaron una noticia que hizo vibrar a todos los presentes: después de 38 años de seguirlo como fan, lograron grabar una nueva versión a dúo de Me mata junto a La Mona Jiménez.
Pero el Mono no se quedó ahí y desafió al mismísimo Juan Carlos Jiménez: “Que traigan dos micrófonos, uno él y uno yo, una banda tocando de fondo y sin el atril, le juego que sé más canciones suyas que él”, chicaneó entre risas, dejando la puerta abierta a un duelo musical que todos quieren ver.
El origen de una pasión: del servicio militar al Ska
El Mono también contó cómo nació su amor por La Mona. Todo empezó durante la colimba, cuando escuchó Oh señor en la radio de un sargento. Desde ese momento, el Mandamás se convirtió en su ídolo.
Cuando formó Kapanga, el Mono llevó las canciones de Jiménez a su propio estilo: las versionaron en ritmo de Ska, ese género nacido en Jamaica que fusiona ritmos caribeños. “Al principio fue difícil porque no éramos ni lo suficientemente rock para una banda de rock, ni lo suficientemente cuarteteros para una banda de cuarteto”, recordó el guitarrista de la banda. Pero después de 30 años de carrera, siente que finalmente se ganó un lugar en la música argentina.
La historia entre Kapanga y La Mona Jiménez sigue sumando capítulos. Y, por lo visto, lo mejor todavía está por venir.



