El jueves por la noche, el corazón de Córdoba vibró con una energía especial. En medio de la semana del cuarteto, la banda Monada sorprendió a todos con un homenaje único al Indio Solari, el ícono del rock argentino que falleció el 5 de junio de 2026 a los 77 años, tras luchar más de una década contra el Parkinson.
El escenario elegido fue el Buen Pastor, donde los hermanos Ninci y su grupo ofrecieron un show gratuito que se transformó en un verdadero ritual ricotero-cuartetero. La emoción se sintió fuerte: los músicos, fanáticos confesos de Patricio Rey y Sus Redonditos de Ricota, no ocultaron su dolor por la partida de su ídolo y le pusieron el cuerpo y el alma a cada tema.
Monada aprovechó la ocasión para estrenar la primera edición de “CuartetizaDOS”, un segmento en el que adaptan grandes canciones de otros géneros al cuarteto. Y no dudaron: el debut fue con dos himnos del Indio, “Ángel de la soledad” y “Un poco de amor francés”, que sonaron con una fuerza y una alegría contagiosa en pleno centro cordobés.
El público, que llenó la explanada, acompañó cada estrofa y coreó los clásicos del rock nacional en versión cuarteto. El homenaje fue un puente entre dos mundos: el del cuarteto y el del rock, unidos por la pasión y el respeto a una figura que marcó a generaciones.
El Indio Solari, un legado que trasciende la música
La muerte del Indio Solari generó una ola de mensajes y homenajes en todo el país. Desde el cuarteto, La Mona Jiménez le dedicó un sentido posteo y recordó los momentos compartidos, incluso cuando se puso la remera del Indio en un baile. Ulises Bueno también se sumó, compartiendo su versión de “Jijiji”, otro clásico que hizo propio en sus shows.
El destino quiso que los últimos recitales de las bandas del Indio fueran en Córdoba: Los Redondos se despidieron el 4 de agosto de 2001 en el Chateau Carreras, y Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado tocaron por última vez el 23 de mayo en Jesús María. Córdoba, una vez más, fue escenario de un homenaje cargado de emoción y música.
Monada, con su tributo en el Buen Pastor, demostró que el legado del Indio Solari sigue vivo y que su música puede reinventarse y emocionar, sin importar el género.