El problema complica a cientos de personas cada día. Basta un descuido, un mal movimiento o un bolsillo traicionero para que el celular se vaya directo al piso y la pantalla quede hecha añicos.
El precio para cambiarla suelen ser varios billetes de 100 pesos apilados y, para colmo, los reemplazos nunca quedan del todo bien.
Pero no hay que preocuparse demasiado. Si todavía el sistema táctil te funciona, podés arreglar lo estético gastando cero peso. ¿Cómo? No te pierdas la galería de fotos con estos geniales wallpapers:



