La sexta audiencia del juicio por la muerte de Diego Maradona se concentró en la autopsia al cuerpo del astro y dejó detalles sobre su salud que entristecieron a sus familiares. El estado deplorable que evidenciaron los médicos forenses refleja el mal cuidado que tuvo en los últimos meses de vida y que podría haber sido determinante para su fallecimiento.
Casi cuatro litros de agua en el abdomen, un corazón lleno de grasa y signos de agonía fueron algunas de las claves que salieron a la luz. Patricio Ferrari y Cosme Iribarren fueron los peritos a cargo del estudio.
El director de Medicina Legal de la Superintendencia de Policía Científica, Carlos Mauricio Cassinelli, y el jefe de División Morgue San Isidro, Federico Corasaniti, son dos de los cinco profesionales que firmaron la autopsia.
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Allí detallaron que el 10 murió por “un edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca congestiva reagudizada y una miocardiopatía dilatada”. “El examen empezó por la cabeza. Tenía la masa encefálica muy congestiva, edematosa, a causa de agua. Pesaba más de lo que pesa un cerebro normal”, comenzaron.
“Luego el cuello: en las cavidades pleurales encontramos líquido, medio litro aproximado en cada uno. Es decir, que los pulmones estaban bien turgentes, con peso aumentado. Estaban llenos de agua“, precisó Cassinelli.
Según indicaron, la acumulación de agua pudo haber sido producto de la miocarditis y la cirrosis de Maradona. Sin embargo, aclararon que, por la cantidad que tenía, se formó en largo tiempo: “Esto viene formándose de a poco y con el tiempo. Pudo haber sido desde que se externó hasta que falleció. No aparece ni en un día, ni en dos, ni en tres, esto es algo que viene progresando. Por lo menos 10 días”.

Los especialistas detallaron que los pulmones pesaban 1,7 kilos, es decir, 170 gramos más que un pulmón normal de una persona adulta. El diagnóstico refleja un edema agudo de pulmón. Esa situación se repitió en otros órganos del cuerpo, como por ejemplo, el corazón. “Pesaba 503 gramos, el doble que un peso normal para una persona adulta. Tenía todo grasa en las paredes”, indicaron.
“El aumento del peso se debe a que estaba gordo, a que tenía mucha grasa y que estaba dilatado. Tenía una miocardiopatía dilatada”, añadió uno de los médicos y siguió: “En el corazón había coágulo cruórico que significa agonía. El paciente tuvo una muerte y estuvo en agonía. Esos coágulos solo aparecen en ese caso. Son de color rojizo”.
En ese sentido, señaló que los resultados muestran que Diego “no habría tenido controles por lo menos a partir de las 00:30 del 25 de noviembre. Podría haber estado 12 horas en agonía”.
Por último, se refirieron a los riñones, los cuales también tenían un tamaño aumentado. “Macroscópicamente, eran riñones enfermos, y tenía casi cuatro litros de líquido en el abdomen”, remarcaron.
Para los profesionales, la muerte de Diego Maradona “no fue un cuadro súbito”. “Probablemente, estuvo así durante días. Si se le palpaba la panza o se le miraba las uñas, uno podía saber que estaba teniendo líquido en lugares donde no debía”, cerraron.
