El encuentro entre Belgrano y Barracas Central disputado el 12 de diciembre de 2020 por la Primera Nacional volvió a generar repercusión luego de que se conocieran chats que comprometerían al arbitraje y a dirigentes del fútbol argentino.
Según la investigación, en poder del juez Luis Antonio Armella y la fiscal Cecilia Incardona, una persona agendada como “Tovi II” —que sería Pablo Toviggino, tesorero de la AFA— habría ordenado el pago de $300.000 al árbitro Jorge Nelson “Chino” Sosa a través de Juan Pablo Beacon, exdirigente del Consejo Federal. El objetivo, de acuerdo a esas conversaciones, habría sido favorecer a Barracas Central, el club vinculado a Claudio “Chiqui” Tapia.
+ MIRÁ MÁS: Denuncian arreglo de partidos tras la filtración de chats de un árbitro con el ex mano derecha de Toviggino
Aquel duelo, correspondiente a la Fase Reválida de la Primera Nacional, ya había quedado en la memoria por su desarrollo escandaloso. Barracas se impuso 1 a 0 en el minuto 95, con un gol de Nicolás Trecco en una jugada muy discutida por una posible posición adelantada.
Durante el partido, el árbitro Sosa también expulsó a dos jugadores de Belgrano —Joaquín Novillo y Franco Negri—, dejando al equipo cordobés con nueve futbolistas en cancha. El final fue caótico: tras el gol y el pitazo final, se desató una pelea generalizada, con fuertes cruces entre jugadores, cuerpos técnicos y acusaciones cruzadas.
El entonces entrenador del Pirata, Ricardo Caruso Lombardi, fue uno de los más críticos con el arbitraje y explotó tras el encuentro. “Somos rehenes del fútbol argentino. Esto es una risa. Si quieren ascender, que lo asciendan, pero no nos hagan viajar”, lanzó, visiblemente indignado.
También el delantero Pablo Vegetti expresó su frustración en redes sociales con un mensaje que rápidamente se viralizó: “Sentís que el trabajo de todos los días no sirve, que te arrebatan los sueños. Diego, la pelota hoy se manchó”.

Con la aparición de los chats, aquel partido vuelve a quedar bajo la lupa. En las conversaciones, se menciona un presunto pago al árbitro tras el encuentro, lo que alimenta las sospechas de un posible arreglo.
Del otro lado, Barracas respondió en su momento con un comunicado en el que rechazó las acusaciones y denunció destrozos en el vestuario visitante, atribuidos a la delegación cordobesa.
La causa ahora busca determinar si existieron delitos vinculados a corrupción o manipulación de partidos, en un caso que podría tener fuertes repercusiones en el fútbol argentino.







