Un repartidor de comida vivió un momento inesperado que jamás olvidará: en medio de una entrega rutinaria, terminó cara a cara con Rodrigo De Paul, quien no solo lo sorprendió con su cercanía sino también con un gesto que se volvió viral.
Todo ocurrió el domingo 29 de marzo, cuando Walter Ortiz, de 35 años, tomó un pedido en el Bodegón 9 de Julio, en Boulogne. El encargo estaba a nombre de Rodrigo De Paul, aunque en un principio pensó que se trataba de una broma. “Lo primero que me salió fue reírme y pensar quién fue el boludo que se puso así, para joder”, contó.
Aun con dudas, decidió avanzar con la entrega porque necesitaba completar su jornada laboral para acceder a un incentivo económico. “Ya estaba terminando mi turno y tenía que hacer dos pedidos para llegar a los 12, que me daría una ganancia extra.Lo iba a rechazar, pero lo acepté”, explicó.
Al llegar al domicilio, la sorpresa fue total. “Veo un flaco que me levanta la mano, de lejos. Ahí me quedé helado”, recordó, al confirmar que efectivamente se trataba del mediocampista de la Selección argentina.

Lejos de cualquier incomodidad, destacó la actitud del futbolista. “Fue re copado y muy humilde, con una sencillez bárbara”, relató, y agregó que incluso accedió a grabarle un video para su hijo, cumpliéndole un sueño.
El momento más impactante llegó cuando se efectuó el pago. De Paul le dio un billete de 100 dólares y, ante la imposibilidad de darle el vuelto, insistió en que se quedara con todo el dinero como propina.
Sin embargo, para Walter, lo económico quedó en segundo plano. “Lo que más valoro no es el dinero, sino la alegría que le di a mi hijo y el abrazo que pude darle a una persona que nos dio tantas alegrías”, expresó emocionado.






