El mundo del fútbol espera con ansiedad el choque entre Argentina e Inglaterra por una de las semifinales del Mundial 2026. En la antesala del partido del miércoles a las 16 en el Mercedes Benz Stadium de Atlanta, el cuerpo técnico de la Scaloneta evalúa con atención las características de un rival desconocido en cuanto a la historia reciente.
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El equipo dirigido por Thomas Tuchel llegó a la semifinal luego de un duro camino transitado en la Copa del Mundo. Salió primero del Grupo L con siete puntos, producto de una victoria 4 a 2 ante Croacia, un empate 0 a 0 ante Ghana y un triunfo por 2 a 0 ante Panamá.
En 16avos de final tuvo la primera parada brava ante la República Democrática del Congo y remontó un partido durísimo que arrancó perdiendo para finalmente imponerse por 2 a 1. En octavos sacó chapa de candidato y, a pesar de ser superado en buena parte del primer tiempo, le ganó 3 a 2 a México, uno de los países organizadores del Mundial, en el mismísimo Estadio Azteca.

Su último escollo fue en cuartos de final, instancia en la que le ganó 2 a 1 a Noruega en el alargue, en un encuentro que lo tuvo “para el cachetazo” en varias ocasiones. Sin embargo, salió adelante con una nueva aparición de su máxima figura, Jude Bellingham.
Estilo
El dibujo táctico predilecto de Inglaterra es un 4-2-3-1 que apuesta a la presión alta y a la velocidad de sus extremos para lastimar con apariciones furibundas de su goleador, Harry Kane, y de su 10, Jude Bellingham, que constantemente intercambian posiciones.
El “doble cinco” está compuesto por Declan Rice y Elliot Anderson, que son el termómetro del mediocampo. Bellingham es el corazón del equipo con sus apariciones determinantes y esporádicas, mientras que Kane no tiene problemas de retrasarse para asociarse con sus compañeros.

Anthony Gordon es el revulsivo extremo por izquierda, mientras que en la otra banda todavía no hay un nombre propio que se haya afianzado: Bukayo Saka, Noni Madueke y Eberechi Eze tuvieron sus chances pero no lograron adueñarse de la posición.
Debilidades
Con respecto a los puntos flojos del equipo, además de no dar en la tecla en el extremo derecho del ataque, Inglaterra tampoco ha encontrado un lateral diestro que haga pie en lo que va del Mundial. Jarell Quansah, Djed Spence y Reece James desfilaron por el puesto y no pudieron afianzarse como titulares.
Además, la zaga central presentó dificultades en el partido con Noruega, con un flojo John Stones que estuvo cerca de equivocarse groseramente en la línea de fondo en cuartos de final.






