Será leyenda. Lionel Messi jugó su último partido en un Mundial y, con orgullo pero con el dolor a cuestas, se mostró conmovido mientras España festejaba el 1-0 ante la Selección Argentina.
Sentado en el césped, extenuado y con calma, el mejor de todos los tiempos miró a las tribunas durante varios minutos y lentamente se sacó los botines. Video:

Segundos más tarde, Lamine Yamal, su sucesor en el Barcelona y ganador de su primer mundial a los 19 años, se acercó para abrazarlo.
El final de Lio en la cancha fue a pura emoción. Parado ante el sector con más hinchas argentinos, el capitán se quebró y no pudo contener las lágrimas.







