Jonatan Gómez habló por primera vez en profundidad sobre la adicción al juego que atravesó en los últimos años y expuso las consecuencias que tuvo en distintos aspectos de su vida. El futbolista aseguró que mantiene una deuda de 50 mil dólares vinculada a una plataforma ilegal de apuestas.
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En una entrevista con Radiópolis, por Radio 2 de Rosario, contó que hace cuatro meses no apuesta, está medicado y bajo control mientras intenta recuperarse. “Perdí todo. Yo hoy perdí todo. Yo estoy en un proceso con mi familia en la cual está casi destrozada, tengo un proceso en el cual no sé si voy a poder volver a jugar al fútbol, que es lo que más me gusta”, afirmó el jugador, de reciente paso por Sarmiento de Junín.
La situación también derivó en una causa judicial. Gómez había denunciado extorsiones relacionadas con una deuda de juego clandestino, pero el fiscal Balbis decidió no avanzar al considerar que faltaban “elementos serios para continuar la investigación”.
Las deudas y el impacto en su vida
Tres meses atrás, el jugador denunció que fue obligado a firmar cuatro pagarés en una escribanía por una deuda de 505 mil dólares que, según afirmó, surgió tras operar en una plataforma clandestina de casinos online. A raíz del conflicto fueron embargados una casa, un departamento, un auto y sus cuentas bancarias.
De acuerdo con Infobae, en la presentación judicial Gómez sostuvo que fue intimidado por una “organización” que le reclamaba una deuda que originalmente había sido de 50 mil dólares, generada después de “una mala racha de juego” en la plataforma Lexus, donde apostaba en la ruleta y otros juegos de azar.

“El fiscal nunca tuvo la intención ni siquiera de escucharme”, cuestionó el futbolista durante la entrevista. Gómez también describió cómo la ludopatía comenzó a modificar su comportamiento cotidiano. “Te distrae, no solamente en tu trabajo, sino en el día a día, te cambia el humor, te cambia tu personalidad”, explicó.
“Hay momentos que ahora me siento a hablar con amigos que hoy los estoy recuperando y me decían: ‘Che, Jony, vos no estabas’. Y yo no me daba cuenta o me escondía. No quería ir o no hacía cosas. Lo mismo mi mujer. Mi mujer me decía: ‘Jony, ¿qué te pasa?’. Me irritaba todo el tiempo, porque te lleva a eso”, relató.
Según contó, la adicción comenzó después de su regreso a Argentina para jugar en Argentinos Juniors, tras su paso por el fútbol brasileño.
El exjugador de Racing, Rosario Central, Arsenal y Atlético Tucumán, entre otros clubes, reconoció que la consecuencia más dolorosa fue el impacto en su familia. “Perder a mi familia. Ahora cuando voy a ver a mis nenes y mis nenes lloran y me dicen: ‘¿Por qué papá se va?’. Eso fue lo más doloroso”, expresó.







