El fútbol colombiano quedó marcado este sábado por un grave episodio de violencia durante el partido entre Independiente Santa Fe y América de Cali. Barras de ambos equipos se enfrentaron en las tribunas, invadieron el campo de juego y obligaron a suspender momentáneamente el encuentro.
+ MIRÁ MÁS: Alerta Belgrano: la decisión del Ruso Zielinski con el Chino Zelarayán ante Defensa y Justicia
Todo comenzó a los 32 minutos del primer tiempo, cuando en uno de los sectores del estadio El Campín una de las hinchadas se apoderó de una bandera del rival. El forcejeo inicial derivó rápidamente en agresiones y corridas.

La Policía intervino para intentar controlar la situación, pero los enfrentamientos continuaron. Después de varios minutos de tensión, integrantes de las dos barras ingresaron al campo de juego y allí siguieron los cruces mientras los efectivos buscaban separar a los grupos.
Ante el escenario, jugadores y cuerpos técnicos se refugiaron en los vestuarios y el partido quedó interrumpido. Luego de varios minutos, los hinchas involucrados regresaron a sus respectivas tribunas y el encuentro pudo continuar.

La Secretaría Distrital de Gobierno informó que no tenía reportes de personas lesionadas por los incidentes. La Policía Metropolitana también señaló de manera preliminar que no se registraron heridos y que, tras reforzar el dispositivo de seguridad, el compromiso se retomó.
El alcalde de Bogotá, Carlos Galán, repudió lo ocurrido y calificó la situación como “totalmente inaceptable”.
“No permitiremos que quede impune”, sostuvo y ordenó avanzar con las medidas necesarias para identificar y sancionar a los responsables.







