Rodrigo Escribano dejó su cargo como vicepresidente tercero de Talleres después de presentar formalmente la renuncia ante la institución de Barrio Jardín.
El alejamiento quedará oficializado en la próxima reunión de la Comisión Directiva. Por el momento, no se informaron las razones concretas que llevaron al dirigente a dar un paso al costado.
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Su salida se produce en un contexto en el que, según trascendió, no habría compartido algunos lineamientos de la actual gestión encabezada por el presidente Andrés Fassi.
Escribano combinaba su función en la dirigencia albiazul con su trabajo como CEO de BS Group, empresa vinculada a proyectos deportivos y que tiene bajo su órbita a Dogos XV, la franquicia cordobesa que participa del Super Rugby Américas.
Más de dos décadas ligado a Talleres
La relación institucional de Escribano con Talleres comenzó en 2004, cuando se desempeñó como abogado del Grupo Roggio dentro del Fondo de Inversión que coadministró el club junto con la Justicia después de los gerenciamientos de Ateliers SA, encabezados por Carlos Granero, en primer lugar, y luego por Carlos Ahumada.
Más adelante llegó a ser presidente de ese Fondo, que permaneció vigente hasta 2014. Ese año, Andrés Fassi asumió la conducción del club con la lista Talleres Vuelve tras las elecciones que marcaron el regreso de la entidad a manos de los socios.
Escribano acompañó a Fassi como compañero de fórmula durante sus dos primeras gestiones y en 2025 pasó a ocupar la vicepresidencia tercera, función que mantuvo hasta este 26 de agosto.