El mundo del fútbol se paraliza por la despedida de Messi de la Selección Argentina y el propio astro rosarino mostró su costado más humano en el viaje del predio de Ezeiza al Monumental de Núñez, donde dirá adiós en un amistoso ante Benín.
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En las imágenes de La Nación + se ve a la Pulga quebrado, visiblemente emocionado y con un pañuelo en sus manos para secarse las lágrimas, mientras el ómnibus pasaba ante un mar de gente.
Cerca de las 19, el colectivo llegó a la cancha de River, en donde más de 80 mil personas le dirán el último adiós al símbolo más grande de la Selección Argentina. Abundarán las lágrimas entre los fanáticos pero nadie olvidará que el primer llanto de emoción fue del propio Messi. Porque aunque no parezca, también es humano.




