El español Fernando Alonso protagonizó un espectacular y milagroso accidente en el Gran Premio de Australia, durante la primera carrera de la temporada 2016 de la Fórmula 1.
El neumático derecho delantero de su McLaren chocó con la parte trasera del vehículo del mexicano Esteban Gutiérrez en la curva número 3 del circuito, a una velocidad superior a los 310 kilómetros por hora.
El auto de Alonso salió despedido a gran velocidad e impactó contra un muro de contención. Luego, dio dos vueltas para frenarse y quedar destrozado.
Mirá las imágenes que enmudecieron a todos los presentes y a los millones que estaban viendo la competencia por televisión:
Increíblemente y cuando todos esperaban lo peor, Alonso salió caminando por sus propios medios del McLaren. Después de saludar al preocupado Gutiérrez y al público, tranquilizó a todos, antes de que los médicos comprobaran que sólo tenía golpes menores.
"Saldré rápido porque mi madre lo estará viendo en casa'', dijo el español, respecto a lo que pensó en ese momento. Alonso se mostró tranquilo y señaló que estaba vivo gracias "al trabajo de la Fórmula 1 en los últimos 10 ó 15 años". "He gastado una de las vidas que me quedaban", bromeó ante los micrófonos.
Mirá la nota con la palabra del piloto español: