Una familia del barrio Ayacucho, en la ciudad de Córdoba, volvió de unos días de descanso y encontró su casa completamente revuelta. Los delincuentes rompieron rejas, forzaron puertas y se llevaron 37 mil dólares, que son sus ahorros de cinco años, alhajas y las llaves de sus tres comercios.
Luis Almada, la víctima del robo, contó en El Show del Lagarto que el hecho ocurrió mientras él y su familia estaban de vacaciones en Bialet Massé. Según relató, este lunes su hija fue la primera en ingresar a la vivienda y lo llamó de inmediato al notar que “estaba todo revuelto”.
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El hombre explicó que durante la semana anterior habían pasado por la casa y no habían detectado nada extraño, por lo que cree que el robo ocurrió durante la noche del domingo. Tras el llamado de su hija, le pidió que saliera del lugar y diera aviso a la Policía, mientras vecinos, amigos y familiares se acercaban para ayudar.
“Es feo que te roben la intimidad”
Almada aseguró que los ladrones estuvieron varias horas dentro de la vivienda y se llevaron “cinco años de ahorros”, además de alhajas y la suma de 37 mil dólares. También explicó que los delincuentes robaron las llaves de tres locales comerciales de su empresa, por lo que ahora deberá cambiar todas las cerraduras.
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La víctima expresó el impacto emocional que le generó la situación: “Es feo llegar a tu casa y que te roben tu intimidad”. Contó que junto a su familia había decidido tomarse cinco días de descanso aprovechando una pausa laboral, algo que hoy siente que ya no puede hacer con tranquilidad.
Según dijo, construyó su empresa “desde abajo”, con más de 20 años de trabajo, y que hoy da empleo formal a 25 personas, entre ellas sus hijas. “La indignación es muy grande, ojalá usaran esta habilidad para trabajar”, lamentó y siguió: “Esto pasa por la falta de leyes, normas y seguridad”. “Acá somos hijos del rigor en Argentina, necesitamos más derechos humanos para los ciudadanos no para los choros, necesitamos que nos cuiden”, añadió.
Para Almada, los delincuentes sabían que en la casa había dinero y explicó que ingresaron por una reja y luego por los techos. “Me voy a comprar un arma, como ciudadano me siento indefenso, tengo miedo de que vuelvan… pero los voy a esperar y les voy a meter un balazo en la cabeza”, se indignó.