El ataque de un pitbull a una jubilada de 82 años en Villa Allende reavivó el temor y el reclamo de los vecinos de barrio Lomas Sur. El mismo perro ya había protagonizado otros episodios y una de sus víctimas relató lo que vivió hace dos años.
Noemí fue mordida por el animal en 2024 y todavía tiene marcas en uno de sus brazos. Al enterarse del episodio de este martes, recordó su propia experiencia: “Me desesperé porque me volvió todo a la mente de cuando me agarró a mí”.
Según relató en Telenoche, después de aquel ataque el perro volvió al sector. “Cuando me atacó a mí, a la semana lo volvieron a traer al perro. Entró por todas las casas”, afirmó.
También recordó otra situación de riesgo que involucró a una vecina y a un bebé. “Si no agarra ella al bebé se lo come, porque era un bebé”, expresó. Y remarcó que el reclamo llevaba tiempo: “Todos los vecinos le hicimos denuncia”.
Alejandra, otra habitante del barrio, contó que vivía frente a la casa del dueño del animal y que terminó mudándose por temor a que atacara a su hijo.
“Yo me fui a alquilar por el perro, yo tengo un hijo que actualmente tiene 8 años, vivía encerrado en la pieza, porque si yo lo sacaba al porche, el perro salía, lo atacaba y me lo mataba”, sostuvo.
La mujer aseguró además: “Yo me fui de mi casa por el perro, tengo un montón de denuncias que le he hecho y nunca pasó nada”.
Grave ataque
Natalia fue una de las vecinas que presenció el dramático episodio de este martes. “Escuché los gritos y salí porque ya me imaginaba que era el perro de la forma que gritaban”, relató.
Sobre los intentos por auxiliar a la jubilada, describió: “A la señora la queríamos sacar, lo tirábamos al perro y el perro arrastraba con señora y todo”.
La víctima, de 82 años, sufrió heridas de consideración y fracturas. En principio fue trasladada al hospital de Unquillo pero luego la derivaron a Jesús María donde permanece internada en estado delicado.
Durante el ataque, vecinos intervinieron para intentar liberarla y terminaron matando al animal con un arma blanca para conseguir que cesara la agresión.
El perro ya había quedado judicializado después del episodio de 2024 y posteriormente se había dispuesto su restitución a los propietarios. El nuevo ataque volvió a encender la preocupación entre los habitantes del sector.