El violento robo ocurrido en barrio Nuestro Hogar III Anexo sumó un nuevo capítulo de preocupación. Los delincuentes que atacaron a tiros a un padre y su hijo continúan prófugos y, según denunciaron las víctimas, ahora reciben amenazas.
“Desde el domingo a la mañana recibo amenazas de los involucrados y estamos en peligro”, aseguró el hijo del hombre baleado en diálogo con Noticiero Doce.
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El joven sostuvo que entregaron información para intentar identificar a los atacantes, pero todavía no tuvieron novedades. “No tenemos avances sobre nuestro hecho, dimos pruebas contundentes con fotos, nombres, ubicaciones, pero seguimos a la espera de la Justicia. Hasta ahora no recibimos novedades”, afirmó.
El asalto ocurrió el viernes pasado alrededor de las 19 en una vivienda donde funciona un taller de reparación de celulares. Los delincuentes llegaron desde un baldío lindero, levantaron un alambrado e ingresaron reptando hasta la propiedad.
“Me disparó a matar”
El padre, que quedó postrado con un balazo en la pierna, recordó que los atacantes buscaban dinero y que los perros de la casa fueron claves para que pudieran escapar de la situación.
“A mi hijo le pegaron, me metí a defenderlo y, al ver que me defendía, mis animales vinieron. Gracias a mis animales zafamos. Venían buscando dinero, al ver que no encontraban dinero se llevaron los celulares, se llevaron el dinero de mi semana”, relató.
Durante la fuga, padre e hijo salieron detrás de los ladrones. Fue entonces cuando comenzaron los disparos. “Mi hijo me decía: ‘Dejá, papá, que se vayan’, pero yo salí con la furia y agarré a uno de la pierna, que se zafó y me disparó a matar. El otro también disparaba a matar”, expresó el hombre, que recibió un tiro en una pierna.
+ VIDEO: el relato de las víctimas del violento asalto en Nuestro Hogar III:

Su hijo también describió los segundos de mayor tensión: “En el video sale que parece que me querían gatillar a mí, pero yo, al correrme, desvié una de las balas, pero la recibió mi papá en la pierna”.
“De milagro estoy acá porque me tiró a quemarropa a la cabeza y al pecho”, agregó. Además, contó que durante el robo recibió golpes con un revólver en la cabeza.
Ambos señalaron que todavía atraviesan las consecuencias de lo ocurrido. “Con mi papá estamos en shock, por los traumas psicológicos, y estamos sobreviviendo el día a día”, expresó el joven.
El padre también lamentó la situación de inseguridad: “Pudo haber sido una tragedia, pero gracias a Dios fue una sola persona la que salió dañada, que fui yo. Vine a vivir acá lejos pensando que acá había seguridad, pero lamentablemente no hay seguridad”.
El hijo remarcó que vive en el país desde hace 15 años y que confía en que la investigación avance. “Nunca me pasó nada, no tengo antecedentes y confío en la Policía y en la Justicia”, cerró.



